La senadora Esperanza Martínez afirma que el pulso político en Asunción ya no lo fija el Partido Colorado, sino los sectores opositores que avanzan hacia un acuerdo interno para definir quién encabezará la disputa municipal en 2026. Asegura que la articulación entre las principales referentes opositoras se desarrolla en un ambiente de cooperación, lejos de los choques visibles dentro del oficialismo.
El proceso se centra en la diputada Johanna Ortega, la exministra Soledad Núñez y la escribana Arlene Aquino, esta última en representación de Cruzada Nacional. Según adelantó Martínez, los sectores involucrados acordaron que una encuesta definirá a la candidata final y que dicho sondeo podría realizarse en febrero, una vez que todas las partes formalicen el mecanismo.
Un proceso interno con reglas claras
En contacto con El Nacional, la legisladora destaca que la oposición consiguió instalar un esquema ordenado para resolver la pulseada, algo que sostiene contrasta de manera evidente con las tensiones que atraviesa el Partido Colorado. A su criterio, las discusiones internas dentro de su sector no solo son naturales, sino necesarias para construir una candidatura con legitimidad suficiente para enfrentar al oficialismo.
Para Martínez, el objetivo es consolidar un proyecto capaz de devolver estabilidad administrativa, conducción financiera y obras reales a la ciudad. Sostiene que la ciudadanía busca una alternativa confiable y considera que la oposición logró posicionarse como la única fuerza que hoy discute soluciones de fondo para la capital.
Fuerte crítica al desgaste colorado
Martínez acusa al coloradismo de haber dejado una Asunción endeudada, sin planificación y atrapada en controversias por supuesta mala gestión. Afirma que los últimos gobiernos municipales colorados desembocaron en una crisis de credibilidad que hoy impide al oficialismo presentar propuestas serias para volver a administrar la ciudad.
En la misma línea, actores como el diputado Raúl Benítez recuerdan que dentro de Honor Colorado persisten tensiones que derivaron incluso en acusaciones cruzadas relacionadas con presuntos hechos de corrupción. Esta fractura interna, remarcan, contrasta con la dinámica opositora, donde las diferencias se encauzan mediante procedimientos previamente acordados.
Exigencia de un compromiso por escrito
En medio de la preparación del mecanismo para definir a la candidata única, el sector de Johanna Ortega anunció que solicitará a los equipos que respaldan a Soledad Núñez una garantía formal para evitar rupturas posteriores. Según Martínez, la intención es que exista un compromiso firmado en escribanía donde la postulante que no resulte favorecida en la encuesta renuncie inmediatamente a su aspiración y respalde a la ganadora.
La senadora adelantó que se remitirá una nota al espacio Unidos por Asunción, dirigida tanto a las listas de concejales como a las precandidatas, para que la respuesta llegue a más tardar el martes. Aclaró que la exigencia se debe a que existen versiones dispersas dentro del arco opositor y que su sector prefiere dejar asentado el acuerdo por escrito para evitar cualquier tipo de ambigüedad.
Temores internos y defensa de la legitimidad
Martínez admitió que algunos partidos tendrían interés en evitar una nueva encuesta y en posicionar directamente a Soledad Núñez como candidata única, pero insistió en que el proceso de selección debe garantizar legitimidad. Para la legisladora, el procedimiento acordado es lo que permitirá que la candidata resultante pueda recorrer los barrios con el respaldo pleno de todos los sectores.
Recalcó que, superada la etapa de definición, la oposición se presentará con una estructura unificada y con un mensaje claro hacia el electorado: ofrecer un modelo de gestión distinto al que, afirma, deterioró la capital bajo gobiernos colorados.
Un escenario electoral en transformación
Para Martínez, la percepción ciudadana en Asunción está cambiando. Considera que el desgaste colorado ha abierto un espacio para que la oposición instale su discurso y sus propuestas, y que el proceso de unidad en marcha podría convertirse en un factor decisivo para recuperar la conducción municipal.
Sostiene que las tres principales precandidatas cuentan con preparación, equipos técnicos y planes concretos, y que eso les otorga una ventaja frente a un oficialismo que afirma no logró recomponer su discurso tras años de administración deficiente.
La senadora concluye que, si el acuerdo se respeta y la candidatura se define con legitimidad plena, la oposición llegará fortalecida a la elección del 2026, con posibilidades concretas de disputarle el mando a un coloradismo que, según sostiene, perdió credibilidad en Asunción.



