Lo bien hecho debe potenciarse: FEEI versión 2.0 Siglo XXI

Lo bien hecho debe potenciarse: FEEI versión 2.0 Siglo XXI

¿Qué es el FEEI?

El Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI) nace a partir de la iniciativa ciudadana de blindar los recursos adicionales que generaría el acuerdo acordado por los presidentes del Paraguay y del Brasil Fernando Lugo y Luis Ignacio Lula da Silva, a través de la “Nota Reversal entre la Repu?blica del Paraguay y la Repu?blica Federativa del Brasil relativo al valor establecido en el Numeral III.8 del Anexo C del Tratado de Itaipu?”. Por esta nota reversal se modifica el precio por la venta del excedente energético triplicando su valor.

El objetivo del movimiento ciudadano era blindar 100 % de los recursos de manera que sean utilizados para la educación e investigación.

Se logró blindar el 30 % de los recursos ingresados por el total de la venta del excedente energético, asignado por la Ley 4758 del año 2012 que crea el FEEI conjuntamente con el Fonacide. En esta ley también se establece que las gobernaciones y municipalidades reciban directamente el 25 % de los recursos, destinados en un 50 % a infraestructura escolar y por lo menos el 30% para la alimentación escolar. Se estima por tanto que el Fonacide tiene el 48 % de sus ingresos destinados a la educación.

Menciono esto porque es importe establecer el marco en el cual nace el FEEI: 1) en una coyuntura política regional, 2) de nuevos recursos para el Paraguay, y 3) a partir de una iniciativa ciudadana para y por la educación paraguaya en pos de una visión de que la educación es un bien público fundamental para el desarrollo de nuestro país.

¿Por qué es importante?

Muchas veces se menciona que la educación de un pueblo es el bien más precioso que se puede tener, y en este sentido, aquellas personas de la sociedad paraguaya se permitieron soñar un cambio para nuestro país. Pero desde mi punto de vista lo importante del FEEI es en realidad varias cosas. Primero, el FEEI es en sí mismo un programa de recursos humanos integrado y articulado, pero que además busca dar dignidad a la persona creando un Estado de derecho y mostrando a la persona que merece y puede exigir calidad. Esto no es una cuestión menor. Y observen la importancia que se le dio. Se creo una ley que establece en que debe ser orientado los recursos, que sean plurianuales, crea un blindaje para los mismos, y finalmente se crea un consejo que permite controlar que se cumpla.

Pero voy a dar un ejemplo como muestra. Varias obras fueron realizadas con recursos del FEEI, como el programa primera infancia. Se discutió mucho al respecto, acerca de cómo y qué debía ser. Hubo quienes desde luego preferían volumen, otros quienes preferían practicidad y otros misional. Para ser sincero la discusión, aparentaba superflua, pero en realidad para nosotros era profunda y pertinente. Y es ahí donde entra el Consejo y la sociedad civil a la cual formamos parte. Tenemos un sueño para la sociedad paraguaya y esta envuelve la CALIDAD y la EXCELENCIA.

El resultado está a la vista. Porque cuando nos preguntaron porque los espacios de desarrollo infantil, los EDI, debían ser tan lindos, la respuesta fue porque nuestros niños y niñas merecen lo mejor. Y cuando decimos lo mejor significa lo mejor. Desde el piso, la silla, la mesa, los juguetes, los educadores. ¡Todo! Y nos dijeron que no se valoría y destruirían. Pero lo que se vio es que la comunidad valora muchísimo ese esfuerzo. En los rostros de los maestros, los niños y niñas se nota la felicidad de contar con algo que saben es de primer nivel. Por lo que escucho, los padres y madres ... valoran muchísimo todo ese esfuerzo, discuten y hasta pelean por tener la oportunidad de que sus hijos entren a esas EDI y esto nos desafía a que se debe ampliar la cobertura, aún incipiente.

Pero veamos otro caso, con las maestras mochileras. Imagínense ustedes nacer en una familia muy necesitada, con dificultades alimenticias, con enfermedades circulando continuamente la familia y hasta quizás con problemas personales entre los padres. A veces se da alguno de estos factores y otras veces varios de estos, y en diferentes niveles de complejidad. De hecho, el concepto de familia necesitada puede ser también para una familia de altos (o medianos) recursos financieros, no me refiero solo a familias de menos recursos. Pero podemos aún empeorar la situación. Porque mucho de esto es invisible. Lo cierto es que, si ese recién nacido no es adecuadamente estimulado y cuidado, y tenemos solo 1.000 días para hacerlo, perderá algo que será irrecuperable, le restará competitividad para sobrevivir en la vida y quizás le someterá a una situación proclive a su sumisión como persona. Porque lo que se pierde en esa etapa de la vida, no puede ser recuperado.

Con esa visión fue que nació el programa de primera infancia, de manera a asistir a los niños y niñas de cero a cinco años, y a sus padres en un momento demasiado importante de sus vidas. En ese momento tan vulnerable, el MEC lanzó el programa histórico de primera infancia, que se financia con el FEEI. Esto no es solamente una cuestión de estrategia para la educación, sino de humanidad para la formación de la persona y la consolidación del concepto de la sociedad que queremos los paraguayos. Y esa es la palabra: Excelencia. Por eso el FEEI no es solamente educación e investigación, hay un cómo y el cómo es: excelencia. Cómo estos ejemplos mencionados te puedo dar varios más. De hecho, te puedo dar muchos ejemplos de éxito de iniciativas que financió el FEEI.

¿Y funciona?

Pero hay algo más que también se ha observado. Si las personas reciben experiencias buenas y de excelencia, terminan exigiendo excelencia y reproduciendo la excelencia en sus entornos. Entonces esto, los programas y proyectos financiados por el FEEI, se vuelven más que una experiencia de vida, se convierte en una forma de hacer las cosas y de vivir las cosas. Luego de un programa como este de primera infancia los padres ya exigen: ahora ya queremos un programa similar en calidad para los niños y niñas a nivel escolar y medio, y también para los adolescentes, y por qué no también para las universidades. Al final se trata de eso. De producir la reforma positiva de la dignidad humana y de la sociedad paraguaya como centro en una educación de calidad a todos los niveles y estratos, y esto constituye el concepto fundamental a la igualdad de oportunidades.

¿Por qué debatir la subsistencia del FEEI?

Como se mencionó, el FEEI es un fondo creado en una coyuntura especial. Que ha colaborado muchísimo. Pero, así como está concebido tiene vida limitada ya que depende del excedente de la energía de Itaipù. Entonces, dado que los resultados han sido tan buenos, ¿debemos dejarlo que se extinga? En este contexto surge este conjunto conversatorios, buscando reflexionar y plantearse por ejemplo ¿Cuánto durará el FEEI con los recursos actuales? O ¿Cómo hacemos para expandir este sistema de calidad educativa a todos los niveles del propio sistema? ¿Es posible fondearlo con recursos de otras instancias y cuáles? Desde mi punto de vista, el FEEI debe comenzar a constituirse en un fondo estratégico para la excelencia en la educación e investigación. De hecho, lo es. Pero la palabra estratégico le da una connotación adicional. Es decir, al ser estratégico deja de ser simplemente una cuestión coyuntural para ser prioritario. Aquí hay dos puntos que me parecen fundamentales. La primera es que todos los países competitivos tienen su FEEI, pueden tener diferentes nombres y formas de gobernanza diferentes, pero necesitan formar a sus conciudadanos. Ahí está el secreto del éxito de una nación del siglo XXI y lo que está demostrado es que los mecanismos tradicionales del propio estado no son suficientes ni adecuados en ninguna parte del mundo. Por eso los países buscan mecanismos que permitan crear esa sinergia entre excelencia, educación e investigación. Les invito a que busquen y verán que lo que digo tiene sustento en la praxis.

Ahora bien, no es suficiente hacer algo porque los demás lo hacen. En nuestro caso en particular, el sistema educativo completo esta con demasiadas limitaciones, entonces lo que hicimos en estos últimos 10 años es ir creando un sistema articulado mínimo. Es decir, los recursos no son suficientes para una reforma integral, pero lo que se ha intentado hacer es nivelar un conjunto articulado de una parte del sistema educativo primero para crear la sinergia en todos los niveles, pero también para demostrar que se puede, y que, si se tienen los recursos apropiados, se puede dar el salto al siglo XXI de una vez. Por eso, el FEEI tiene programas y proyectos en varias instancias del sistema educativo e inclusive en la evaluación de este.

El otro factor importante es su modelo de gobernanza. Es un fondo fiduciario del pueblo paraguayo para la educación de su propio pueblo (de sí mismo), y su consejo está representado por ministros y por personas de la sociedad civil que no representan a instituciones o colectivos. Si bien que estos miembros son de la sociedad paraguaya, y están en colectivos, estos están en el consejo por lo que son, no por a que institución forman parte. Y además están solo con voz, sin voto y ad honorem. Eso tiene su peso. Porque la voz que tienen es una voz de su propio peso y valor. De hecho, muy pocas veces se ha ido a una votación por un tema. Parece un contrasentido, ¿no? ¿Como personas que no tienen voto pueden tener tanta fuerza? Y la respuesta es porque eso nos obliga a como representantes de la sociedad civil a hablar siempre con la mayor transparencia y mirando siempre el objetivo de la educación paraguaya. Ahí radica la fuerza de la voz de los representantes de la sociedad civil.

Pero volviendo a la cuestión. Nuestro país desea dar un salto cualitativo y cuantitativo importante en su educación y tiene las condiciones para hacerlo. Necesita ganar volumen: sí. Pero ahora ya hay una masa crítica, que ya sintió el sabor de la excelencia, ya vio que se puede tener lo mejor de lo mejor. ¡Ahora ya quiere! Y ahora ya se demostró que el modelo de gobernanza FEEI funciona. Entonces ahora es más pertinente que nunca ver como fondear el modelo FEEI y más, como expandir el modelo FEEI a las instituciones: MEC, Conacyt, Aneaes, Cones, Universidades etc. Es decir, además de fondear un modelo exitoso, ver como reproducir ese modelo en instancias que definitivamente tienen problemas para adecuarse a las necesidades del Paraguay del siglo XXI.

Y miren que lo estoy diciendo en forma sincera sin un interés de polemizar, recalcando que creo que las instituciones han hecho esfuerzos para seguir el paso. Pero hay un problema sistémico. Porque en el mundo actual postpandemia la necesidad de ser competitivos es muy importante. Y la palabra competitividad debe entenderse en cumplir el objetivo del bien común en forma apropiada. Es decir, se es competitivo si conseguimos igualdad de oportunidades para los niños y niñas, y crear espacios de infancia, y formar a los docentes, y también si nuestras universidades y centros de investigación producen ciencia útil para resolver los problemas actuales. Y que podamos desarrollar productos que sean apreciados en todo el mundo.

¿Y porque podríamos hacerlo? Porque las necesidades de otras partes del mundo post-pandémico son muy similares a las de Paraguay, así que si podemos desarrollar productos que resuelvan nuestros problemas, resolvemos los problemas de muchas personas en el planeta, y en ese momento comenzamos a ser competitivos. Atención que ser competitivos no significa no equivocarse. Significa que todas las instancias trabajan articuladamente y si se comete un error son capaces de adecuarse para corregirlas rápidamente en torno al objetivo del estado y del pueblo paraguayo.

Por eso es que las instancias (e instituciones) que hacen a nuestra capacidad creativa de educación hoy tienen el problema y la responsabilidad de ser competitivos. No es suficiente que hagan su tarea, además deben llevar al Paraguay a un nuevo nivel. Y en este punto es donde el FEEI demostró que si se puede y en muchos casos solicitó a subir sus niveles.

¿Pensar en el futuro?

Entonces para finalizar. Estamos en un proceso de comenzar a discutir la existencia del FEEI más allá del 2023. Es también un momento de reflexión. Cuáles son los desafíos y las amenazas a la educación paraguaya y al FEEI, cuáles son las oportunidades y que debemos mejorar. Quizás como nunca en toda la historia paraguaya hoy contamos con mediciones e índices, que nos permitirán orientar las acciones. Pero también es una cuestión de si contamos con los recursos y por, sobre todo, como nos vemos nosotros de aquí a unos 10 o 20 años. Porque ese escenario, es el que se está construyendo ahora y por eso es fundamental este espacio de reflexión. Las decisiones que tomemos ahora influirán demasiado en esta generación y en las siguientes.