La educación como método de transformación social en Paraguay
La educación de hoy no está cumpliendo su objetivo de ayudar a formar sociedades pacíficas, justas ni sostenibles en el Paraguay actual. Es por esta razón que urge un cambio en la forma en que aprendemos, lo que aprendemos y cómo aprendemos. El enfoque educativo ned para que, a través de la educación, las personas puedan adquirir conocimientos, habilidades y valores que les permitan comprender y abordar los desafíos sociales y políticos de su comunidad.
Nuestra realidad actual exige una transformación de la educación para reparar las injusticias y deudas sociales del pasado y mejorar nuestra capacidad de actuar juntos por un futuro más sostenible y justo para todos y todas.
Necesitamos garantizar el derecho al aprendizaje a lo largo de toda la vida, proporcionando a todas las personas, hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes, alumnos y alumnas (sin discriminación alguna), los conocimientos y las competencias necesarias para desarrollar el potencial que como seres humanos se merecen para vivir con dignidad.
La educación ya no puede limitarse a la enseñanza en las escuelas y colegios; todas las personas de nuestra sociedad deben tener acceso a oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida. La educación debe promover la conciencia crítica y nos debe unir en torno a esfuerzos colectivos para proporcionar el conocimiento integral y la innovación necesaria para transformar a nuestro país. Necesitamos que la educación ciudadana promueva la conciencia crítica sobre los derechos y responsabilidades ciudadanas, y sobre los desafíos sociales y políticos de la sociedad.
A través de la educación debemos buscar desarrollar habilidades para la ciudadanía, como la comunicación efectiva, la resolución de conflictos y la toma de decisiones informadas que promuevan valores democráticos como la justicia, la igualdad y la solidaridad.
Una sociedad con educación puede hacer frente a la pobreza, la exclusión y a la desigualdad de género, evitando la violencia machista. Una educación inclusiva y transformadora garantiza a todas las personas el acceso a una participación libre de obstáculos para que el aprendizaje sea seguro, armónico, pacífico, con enfoque en el respeto, la integridad y los derechos humanos. La educación transformadora debe ser tranquila y tolerante, sin discriminación, y garantizar el acceso a servicios de salud integrales para toda la población. La transformación de la educación requiere un alto nivel de inversión del Estado (gobiernos nacional, departamental y municipal) en el presupuesto de las políticas públicas sociales, creando las bases sólidas para una educación de calidad desde la primera infancia.
La educación transformadora debe preparar a las personas y especialmente a los jóvenes para la promoción de valores democráticos de convivencia, como la participación ciudadana en las diversas áreas de decisiones, comenzando con la implicación activa dentro del ámbito municipal.
La participación comunitaria es esencial para asegurar los procesos de cambio dentro de la sociedad.
¿Cómo promover la educación ciudadana?
La educación ciudadana debe ser incorporada en el currículo escolar, de manera que los estudiantes puedan adquirir conocimientos y habilidades para la ciudadanía desde una edad temprana.
La participación comunitaria es esencial para asegurar que la educación sea relevante y efectiva en la promoción de la ciudadanía activa y responsable.
La formación docente también es fundamental para asegurar que los maestros y maestras estén preparados para promover la educación ciudadana en el aula.
El desafío de la transformación de nuestra sociedad a través de la educación requiere compromiso y trabajo conjunto de las autoridades del gobierno (nacional, departamental y municipal), además de la comunidad civil; porque estamos convencidos de que solamente a través de la educación podremos construir un país más justo y equitativo para todos los paraguayos y paraguayas, donde podamos convivir todos sin discriminación y con respeto.
Es un pensamiento utópico, pero recordando al maestro Eduardo Galeano, las utopías sirven para caminar, para avanzar, para impulsarnos a construir un país mejor.
¡Ojalá que así sea!