Ideación pasiva: no subestimar esos "ojalá no despertara"
¿Cómo reconocer señales, actuar con contención y utilizar los recursos de salud mental disponibles en Paraguay? El pasado 10 de setiembre conmemoramos el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Una fecha que nos invita a reflexionar sobre una realidad dolorosa pero urgente: cada vida cuenta, y hablar de salud mental salva vidas.
En esta columna quiero detenerme en un aspecto poco comprendido: los pensamientos suicidas pasivos. Siendo amigo/a, familiar, conocido, colega puedes ayudar a alguien que se encuentra en una crisis existencial de la siguiente manera. Lo importante es reconocer los signos de alarmas, y para eso es importante saber;
¿Qué son los pensamientos suicidas pasivos?
A diferencia de la ideación activa (cuando una persona piensa en cómo y cuándo quitarse la vida), los pensamientos pasivos suelen sonar así:
- "Ojalá no me despertara mañana."
- "Si me pasara algo, al menos ya estaría en paz."
- "Sería más fácil para todos si yo no estuviera."
Son frases que esconden dolor, cansancio y una sensación de carga hacia los demás. Aunque no siempre impliquen un plan concreto, sí indican sufrimiento emocional profundo y requieren atención. No debemos subestimarlos: muchas veces son la antesala de pensamientos más graves.
Estas son las señales de alarmas más comunes;
- Comentarios de desesperanza o falta de sentido.
- Aislamiento repentino o pérdida de interés en actividades.
- Cambios bruscos en el sueño, el apetito o el cuidado personal.
- Gestos como regalar objetos valiosos o despedirse "de manera rara".
Un ejemplo cotidiano: un adolescente que empieza a faltar a clases, deja de juntarse con sus amigos y comenta que "no tiene ganas de nada". Aunque no hable de un plan, ya estamos frente a señales importantes.
Como ayudar a las personas que expresan estás ideas
Lo primero es acercarse sin juzgar. Algunas frases útiles pueden ser:
- "Gracias por confiar en mí."
- "Debe ser muy difícil sentirte así, pero no estás solo/a."
Luego, es fundamental preguntar sin miedo: "¿Has pensado en hacerte daño?". Muchas veces creemos que preguntar esto puede "dar ideas", pero en realidad ayuda a abrir un espacio de diálogo y contención.
Si la persona corre riesgo inmediato, no debe quedar sola y se debe pedir ayuda llamando al 911 o al SEME (141). Si los pensamientos son pasivos pero persistentes, lo mejor es acompañar y buscar atención profesional lo antes posible.
Nuestro país cuenta con recursos concretos:
- Línea nacional 155 - "Te escucha, tu salud mental importa", habilitada por el Ministerio de Salud Pública, para recibir contención inmediata y orientación.
- SEME (141) para solicitar ambulancias en casos de emergencia médica.
- 911 en caso de riesgo inminente para resguardar la seguridad.
- Hospitales y centros de salud que garantizan la atención en salud mental de manera gratuita, amparados por la Ley de Salud Mental.
El compromiso comunitario
La prevención del suicidio no es tarea de una sola persona ni de un solo sector. Involucra a familias, escuelas, medios de comunicación y al sistema de salud. Hablar del tema, escuchar sin prejuicios y conocer los recursos disponibles puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
En Paraguay, dar un paso hacia adelante en salud mental es reconocer que el silencio duele, pero la palabra compartida puede salvar.