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Asunción y el croissant de pistacho: precio de un croissant y el costo de una ciudad

Adolfo Gabriel Ayala Moreno
por Adolfo Gabriel Ayala Moreno 19 Abril de 2026
19 Abril de 2026
Obra de Adolfo Gabriel Ayala Moreno.
Obra de Adolfo Gabriel Ayala Moreno. Gentileza.

En 1991 Enric Miralles publica en la revista El Croquis acerca de Cómo Acotar un Croissant[i], nos comparte la belleza del diseño y lo hermoso del dibujo. Lo simple y sencillo en apariencia, esconde detrás, un trabajo meticuloso, repetitivo y cuidadoso de más. Así como un buen croissant requiere tiempo y técnica, una ciudad no se "cocina" sólo con capital extranjero y baja tributación, sino con planificación y *hurmanismo. La metodología puesta en el dibujo y lo clave de la observación. Durante su oficio como arquitecto, Miralles nos ha enseñado el valor de la complejidad en lo sencillo; pensar, es reflexionar e imaginar cómo será aquel escenario cuando la obra esté culminada. El dibujo es la herramienta que hace posible visualizar la arquitectura en la ciudad, también es, la que hace posible que visualicemos y acotemos un croissant

"Reconoceremos esta forma en el interior de la bóveda bucal... (es un misterio parecido al del cuchillo que se rompe al introducirlo en un vaso de agua)". 

Enric Miralles

Tras una intensa lluvia caída y estar desviando una calle tras otra, tomando un sinfín de alternativas de modo a poder llegar a mi destino, al término de una hora, me encuentro varado en el caos vehicular. Parecía un escenario urbano montado para rodar una escena cinematográfica que iba mucho más allá del género de la ciencia ficción. Un aterrador paisaje urbano: calles convertidas en torrentes, árboles caídos, trozos de capa asfáltica desprendidas y flotando por la superficie, estrellándose contra todo aquello que encontraba a su paso, un tropel de bolsas de basura, avanzando con la fuerza del raudal, automóviles que parecían barquitos de papel y cada tanto, personas apiñadas bajo el resguardo de cualquier cosa que diese un momento de protección. La única manera de observar esta terrorífica escena, es estar metido en ella, pero, dentro de la relativa protección que brinda el automóvil. Tras estar más de cuarenta minutos varado, decido dar marcha atrás y regresarme. Casualidad que en el camino queda un sitio en el que venden el mejor croissant de pistacho, pero como se imaginarán, llegar a él no fue nada sencillo. El riesgo, bien había valido la pena porque no hay nada mejor que una buena taza de café para acompañar un croissant en una tarde lluviosa. 

Con el delicioso croissant en la mano, de pronto, recuerdo la publicación de Miralles acerca de Cómo Acotar un Croissant, y lápiz en mano, tomo nota de algunas ideas que vienen a mi mente tras haber presenciado aquello. 

Cuadro. Adolfo Ayala Moreno
Cuadro. Adolfo Ayala Moreno

Asunción y el croissant de pistacho, de pronto se pusieron "de moda" y actualmente están en la mirada y en el pensamiento de muchos. Existen ciertas diferencias entre lo uno y lo otro, por ejemplo: lo segundo, cuesta lo que vale —50.000 Gs o 7,82 USD—, mientras que lo primero, no vale lo que cuesta —costos altísimos para nulas inversiones urbanas—. Asunción, más allá de Latinoamérica, es una de las ciudades más caras donde vivir, en relación costos y beneficios. Pagamos precios altísimos por servicios de áreas rurales. Tanto así, que vivir en Barcelona casi cuesta lo mismo —o menos— que vivir en Asunción, y estamos a "un mundo" de aquella ciudad Condal. 

Ciudad apetecible

Desde su fundación en 1537, Asunción, siempre fue una ciudad apetecible, en principio, por su estratégica ubicación, de camino al Perú; después, por ser un sitio de oportunidades para muchos inmigrantes europeos; luego, por su apacible modo de vivir, entre lo rural y lo urbano que emerge de manera tímida; actualmente, una mezcla de factores externos ha favorecido las miradas cercanas y lejanas de inversionistas extranjeros. Asunción poco o nada ha hecho para merecer tremendo premio y posicionamiento. Una vez al año, tengo la costumbre de viajar, conocer otros paisajes, entender otras culturas y saber algo más acerca de cómo funcionan otras ciudades en Latinoamérica, luego me regreso no sin antes visitar su capital. Una de las primeras y más alarmante de las conclusiones, es que vivimos en la capital con mayor atraso en materia de urbanismo y civismo. No es necesario tener una maestría en urbanismo para entender de qué van las ciudades, menos para saber que el urbanismo es una ciencia que se encarga de ordenar la ciudad. 

El croissant. Adolfo Ayala Moreno
El croissant. Adolfo Ayala Moreno

Si hablásemos de orden, Asunción, lo ha perdido casi por completo, pero, aún existe un orden que se camufla en el caos reinante. La Real Academia Española recoge veintiún definiciones acerca de "orden", las dos primeras son las que más se aproximan al urbanismo, pero es la segunda, la que mejor se corresponde con los pensamientos, planes y proyectos urbanos actuales; "Buena disposición de las cosas entre sí". Esta definición nos habla acerca del equilibrio y la armonía que deben primar en el diseño de las ciudades, atributos que Asunción lo está empezando a reemplazar por desorden y desequilibrio, además de la poca voluntad política en hacer cumplir las leyes y ordenanzas vigentes. 

Sin injerencia y participación ciudadana, el destino de cualquier ciudad está sentenciada, rifada a los mejores postores, entregada y sometida por las rapaces aves carroñeras que pelean por un trozo de ciudad.

Si el principal problema de la poca o nula inversión en la ciudad es la falta de dinero, vale recordar que en el mes de enero del corriente año, la recaudación municipal ascendió, según el portal oficial de la Municipalidad de Asunción, a una cifra récord de 73,000,000 USD. Deberíamos al menos cuestionar por qué un porcentaje de aquello no se ve reflejado en la calidad del espacio público que, sigue tan igual o peor que hace cinco o diez años atrás, cuando la recaudación mensual era ampliamente inferior a la actual. ¿Cuántos kilómetros de veredas o desagües pluviales se podrían construir con un porcentaje de ese récord? 

Asuncion, el croissant. Adolfo Ayala Moreno
Asuncion, el croissant. Adolfo Ayala Moreno

Si no hay voluntad política, no existen soluciones, porque no existen fórmulas mágicas que resuelvan los problemas actuales, problemas que urgen una solución definitiva para evitar que sean mayores el día de mañana. El espacio público es negado sistemáticamente por el municipio, los "desarrolladores" urbanos e inmobiliarios y, como consecuencia de éstos, por la ciudadanía que no reconoce el espacio público como el verdadero motor socio-cultural de toda ciudad. 

El 95% de los ingresos actuales, según el mismo portal, pertenecen a: patentes comerciales, impuestos inmobiliarios y tasas especiales. El primero de ellos, tiene un beneficio e interés para el ámbito privado; el segundo, un beneficio para el municipio —la ciudad—; el tercero, un beneficio compartido, tanto para el privado por el uso de la cosa pública como para el público que lo concede. En cualquiera de los casos, el municipio —la ciudad— recauda el cien por ciento. Permítanme insistir con la pregunta, por qué un porcentaje de aquello recaudado no se ve reflejado en la calidad del espacio público que sigue tan igual o peor que hace cinco o diez años atrás. Aún existen kilómetros de calles sin vereda, aún queda un 30% de la ciudad sin conexión al sistema de alcantarillado público, según el portal oficial de ESSAP y aún sólo existe el 30% de cobertura al sistema de desagüe pluvial. Por los datos mencionados, es una sucinta radiografía de un área rural que pretende ser ciudad.

Quintuplicar esfuerzos

Si en verdad queremos y pretendemos posicionar Asunción como capital de Latinoamérica, debemos quintuplicar los esfuerzos, porque las buenas intenciones no cuentan. El espacio público, los servicios e infraestructuras, necesitan cambiar de manera radical para empezar a competir en igualdad de condiciones con el resto de las demás capitales, en donde el espacio público se hace presente y es, después del voto, lo más democrático que tienen las ciudades, que tenemos los ciudadanos. 

Un croissant está hecho por capa tras capa laminada, una ciudad también, y Asunción, como capital merece mejor y mayor interés de parte de las autoridades. Pretender que creamos que la actual bonanza inmobiliaria se debe en gran medida por el excelente trabajo de las autoridades de turno, es como creerse el cuento que existe una lámpara que al frotarla aparecerá un genio que concederá tres deseos... ojalá fue así, de serlo, tendríamos una mejor ciudad, a la altura de las demás capitales del continente —claro, toda vez que la lámpara no caiga en manos de un político—, pero la realidad de la actual bonanza inmobiliaria, para quien lo quiera ver, son los bajísimos costos e intereses que existen en tributación. Los números hablan por sí solos, Asunción posee una tasa del 10% y sólo es superado por Panamá, con un 7% y sus tremendas torres de cristal. ¿Es la imagen de ciudad que nos gustaría tener para Asunción?, vivir un eterno romance con el "paraíso fiscal". 

Deformacion del croissant. Adolfo Ayala Moreno
Deformacion del croissant. Adolfo Ayala Moreno

Hace no mucho publicaba un ensayo titulado El barrio, como última resistencia social[ii], y entre otras cosas, mencionaba la importancia de la arquitectura en la ciudad y que hablar de ciudad, es, indefectiblemente hablar de su escala más pequeña, el barrio y hablar de barrio, es hablar de la importancia del valor social. Cuando mencionábamos párrafos arriba acerca del orden y que Asunción lo está reemplazando por desorden y desequilibrio, nos referimos a la pérdida del valor social, y eso es algo no negociable. Así como las células del cuerpo humano determinan el correcto funcionamiento y salud del organismo, los barrios son los que determinan el correcto funcionamiento y salud de la ciudad. Del mismo modo que el organismo humano no puede prescindir de las células, las ciudades no pueden prescindir de los barrios. Asunción, vertiginosamente se encamina a ello, a la pérdida del valor social, al aumento de la desigualdad y oportunidad de acceder a una vivienda, de la estratificación social, la gentrificación, del desorden urbano, de la negación absoluta al espacio público, de la degradación de los barrios por la pérdida de su identidad.

El gran temor de todo hurmanista es ver su ciudad convertida en Las Vegas, una ciudad hecha para el espectáculo barato y hostil, con una pobre imagen urbana que cobra vida por la noche porque durante el día nada tiene de interesante.

Pero no perdamos de vista el fantástico croissant de pistacho, tan valorado, apreciado, sabroso, con ese exquisito relleno. Para convertirnos en la capital de Latinoamérica, debemos ser como el croissant de pistacho, el que describe Miralles y que nos invita a reflexionar acerca del ejercicio de observar para luego dibujar con el rigor técnico. En Asunción, sin embargo, parece que hemos olvidado cómo dibujar la ciudad antes de pretender habitarla; mientras el dibujo es la herramienta para visualizar la arquitectura en la ciudad, nuestra realidad urbana se desdibuja bajo infraestructuras que no alcanzan los estándares mínimos de cobertura, recordándonos que no se puede gestionar el caos si no existe la voluntad de pensar la ciudad con la precisión de un trazo. Urge aplicar el rigor del dibujo de Miralles al 'hurmanismo' local, entender que, si no somos capaces de acotar y proyectar soluciones definitivas, seguiremos viviendo en una capital que no vale lo que cuesta.

*hurmanista, un concepto que nace con la intención de explicar una nueva realidad. Es la unión entre humanismo y urbanismo, que antepone al ser-humano en la construcción de los nuevos escenarios urbanos, a diferencia del urbanismo clásico. Urge hacer más "hurmanismo" y menos urbanismo.

El autor: Candidato a PhD en urbanismo UPC. Máster en Arquitectura del Paisaje y Urbanismo por la UPC (Barcelona). Arquitecto egresado de la FADA-UNA. Miembro docente del Taller D, diseño urbano, miembro docente en Arquitectura del Paisaje II, FADA-UNA, miembro docente invitado en el máster en Arquitectura del Paisaje de la Universidad Columbia. Director General de TERRA estudio.

Correo del autor: [email protected]

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[i] https://elcroquis.es/blogs/news/como-acotar-un-croissant-por-enric-miralles?srsltid=AfmBOorL9ptZ6bpoxg47nBv0dbPqcMWNOAy_rgig1IPqcpWb7N4zcjRn

[ii] https://www.urbanlivinglab.net/el-barrio-como-ultima-resistencia-social-1/

 

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