Uso de pirotecnia puede causar lesiones auditivas leves y graves en las personas

11 Diciembre de 2021
11 Diciembre de 2021
Uso de pirotecnia puede causar lesiones auditivas leves y graves en las personas
Uso de pirotecnia puede causar lesiones auditivas leves y graves en las personas

El uso de pirotecnia es muy común en las celebraciones por fin de año. El acceso a la misma no se encuentra regulado y, en la mayoría de los casos, es manipulada por niños y adolescentes, con el riesgo que esto implica.

La manipulación de fuegos artificiales, o pirotecnia, puede ocasionar accidentes, especialmente en manos inexpertas, causando lesiones visibles como quemaduras, amputaciones, al igual que otras lesiones no visibles como la pérdida auditiva.

El Dr. Rolando Stéfani, Fellow de oído, de la Cátedra y Servicio de Otorrinolaringología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA y el Hospital de Clínicas, explicó que una explosión es un evento físico que resulta de la liberación súbita y violenta de energía al detonar una mezcla explosiva, provocando una expansión instantánea de aire que origina una onda de choque que viaja desde el epicentro hacia la periferia, perdiendo presión y velocidad al alejarse del sitio de denotación.

“Se considera trauma acústico agudo a la exposición de un sonido de alta intensidad. Por ejemplo, una explosión puede resultar en daño inmediato y permanente al oído medio y al oído interno. Esto se produce porque la energía sonora que ingresa a los oídos es tan intensa que sobrepasa los mecanismos de protección del oído, dañando diversas estructuras del interno, entre las células encargadas de enviar información al nervio auditivo, generando una pérdida auditiva. También pueden ocurrir lesiones en el oído medio como la perforación de la membrana y desarticulación de la cadena osicular”, destacó.

Por otra parte, está la hipoacusia por trauma acústico agudo, que se define como la disminución de la capacidad auditiva temporal, permanente, parcial o total producida por la exposición a un sonido de alta intensidad (mayor a 120 dB). Se considera temporal cuando la disminución del umbral auditivo se recupera horas o días siguientes al trauma, y permanente cuando la disminución de la audición es irreversible.

También puede producir una lesión del órgano del equilibrio causando síntomas como inestabilidad y desequilibrio.

En el trauma acústico agudo, las manifestaciones clínicas dependen de la magnitud del sonido a que el individuo fue expuesto. El cuadro clínico se caracteriza por dolor de oído, acúfeno de tonalidad aguda, pérdida de audición, sangrado de oído y desequilibrio, que pueden ser unilaterales o bilaterales, dependiendo de las circunstancias y mecanismos del accidente.

Una población altamente susceptible a los sonidos fuertes son los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), quienes presentan algo denominado hipersensibilidad auditiva o hiperacusia, que se caracteriza por una sensibilidad aumentada a los sonidos habituales, los cuales pueden ser incómodos o incluso dolorosos para estas personas.

Por todo lo mencionado, lo más recomendable es evitar el uso de pirotecnia. En caso de utilizarla, es muy importante tomar las precauciones necesarias a la hora de manipularla, dejarla en manos de adultos y alejarse por lo menos 8 metros del sitio de explosión. Si en la familia hay personas con TEA, con más razón se deberían evitar los fuegos artificiales y, en caso de no poder hacerlo, lo más recomendable es mantenerse refugiado del ruido, e incluso utilizar protectores auditivos.

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