NacionalesRoedor más grande del mundo

Un gran herbívoro que corre, camina, nada y bucea: el carpincho

Pasó en muchos lugares de ser un mamífero no muy querido a ser un mamífero amado. Habrán visto todo lo que se dice de el en nuestros países y los diferentes nombres comunes que tiene según regiones y países

Alberto Yanosky
por Alberto Yanosky 17 Agosto de 2025
17 Agosto de 2025
Carpincho.
Carpincho. Foto: Tatiana Galluppi.

Con Tatiana Galluppi compartimos el amor por el Chaco, y porque ella sabe eso, me compartió unas fotos increíbles de la fauna y paisajes chaqueños en su reciente viaje por el oeste del Paraguay, así que todas ellas me motivan a escribir sobre temas que no he abordado aún o profundizar sobre algunos de los que ya he hablado, así que va un profundo agradecimiento por motivarme con esas maravillosas imágenes, como así también otros colegas y amigos como Rebeca Irala, Carlos Ortega y José Maria Paredes que comparten sus increíbles fotos. Y voy a hablar de un animal que parece ser hoy uno de los más carismáticos, el carpincho o capibara. Este mamífero, científicamente conocido como Hydrochoerus hydrochaeris, tiene su origen en el griego antiguo, significando "cerdo del agua". Es el roedor más grande del mundo y una especie emblemática de los humedales sudamericanos. En Paraguay y la región del Gran Chaco y la cuenca del Paraná, el carpincho cumple un rol ecológico fundamental y enfrenta desafíos de conservación que merecen atención.

Hoy vemos que el carpincho está en muñecos, en pegatinas, en fotos y hasta se promueve su tenencia como mascota, cosa que no es de mi agrado. Desconozco el origen de este repentino amor por el carpincho, pero me gusta, porque hace que mucha gente hoy lo valore más, espero que como parte de la naturaleza. Imagino que tuvo que ver con la conservación de los humedales y con una especie "bandera" para su conservación. Pasó en muchos lugares de ser un mamífero no muy querido a ser un mamífero amado. Habrán visto todo lo que se dice del carpincho en nuestros países y los diferentes nombres comunes que tiene según regiones y países. Yo recuerdo que en mis inicios de estudiante de biología y ecología y fascinado con el manejo de la vida silvestre, el ejemplo que teníamos era el manejo del carpincho en los llanos de Venezuela (allí conocido como chigüire), y recuerdo imágenes de hombres a caballo manejando las tropas de carpincho en sus humedales. Obviamente, esta intervención del humano era con fines de manejo y obtención de productos derivados del mismo.

Carpincho muy manso.  Foto: José María Paredes.
Carpincho muy manso. Foto: José María Paredes.

El capibara es un mamífero al cual le gusta el agua, es semiacuático, de cuerpo robusto, pelaje marrón y patas cortas, que puede alcanzar hasta los 60 kg de peso. Nada y se sumerge en las aguas, pero en tierra puede correr como cuando se asusta por nuestra presencia y se lo puede ver deambulando por los pastos alimentándose.   Su hábitat preferido son los humedales, charcas, estanques, esteros, lagunas y riberas de ríos, donde encuentra alimento y refugio. Es un mamífero muy social, que vive en grupos familiares de hasta 20 individuos, aunque en épocas de abundancia de recursos pueden formar agrupaciones mayores.

El carpincho es una especie clave en los humedales, contribuyendo al equilibrio ecológico y a la dispersión de semillas. Además, tiene valor cultural y económico para comunidades rurales, que lo consideran parte de su entorno y, en algunos casos, fuente de alimento y recursos. Y además, el origen de la palabra "capibara" tiene su raíz en el guaraní (que se alimenta de hierbas o pasto), así que más que "nuestro", este mamífero herbívoro semiacuático. Y para entender el origen de este nombre guaraní, hice la consulta con un gran profesor, el apreciado David Galeano Olivera, a quien le estoy inmensamente agradecido. El profesor Galeano me comentaba que capibara viene del kapi'yva y, por una degradación de la palabra en el Brasil, pasó a pronunciarse kapivára, siempre relacionado con el kapi'i o pasto, y que inclusive este nombre fue la base para denominar muchos lugares, las famosas toponimias y geonimias que tanto me gustan. El profe Galeano me hablaba de las localidades Capiibary, siendo +ry una relación con humedal, río o arroyo.

Carpinchos. Foto: Tatiana Galluppi.
Carpinchos. Foto: Tatiana Galluppi.

Su dieta es estrictamente herbívora, basada en gramíneas, plantas acuáticas y, ocasionalmente, frutos. El capibara tiene adaptaciones notables para la vida acuática: sus ojos, orejas y narinas están ubicados en la parte superior de la cabeza, lo que le permite permanecer sumergido y alerta ante posibles depredadores. Además, es un excelente nadador y puede permanecer bajo el agua varios minutos. Cuando uno lo ve nadando o en el agua, puede ver esas partes claves fuera del agua en superficie; así ve, oye y respira mientras se encuentra en el ambiente que más le gusta.

En un artículo siguiente hablaremos más del carpincho, quizás un carismático (ahora) mamífero que nos une a los sudamericanos y es un símbolo de los humedales que compartimos y muestra de nuestra riqueza natural; su conservación es un desafío compartido que requiere el compromiso de todos los sectores para preservar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que sustentan la vida y el desarrollo sostenible, y espero que todo este boom con los Kapi'yva (para honrar el guaraní) también despierte nuestra necesidad de conservarlo, de conservar su hábitat y la naturaleza que requiere para sobrevivir.

Gracias a Tatiana Galluppi, Rebeca Irala, Carlos Ortega y José Maria Paredes por sus fotos, y a David Galeano por sus enseñanzas.

Carpinchos al sol . Foto: Carlos Ortega.
Carpinchos al sol . Foto: Carlos Ortega.

La reproducción ocurre durante todo el año, aunque suele intensificarse en la estación lluviosa. Las hembras paren entre 2 y 8 crías tras una gestación de unos 150 días. Los carpinchos tienen pocos depredadores naturales en la región, entre ellos el jaguareté, el puma y el yacaré, aunque la presión humana es actualmente la principal amenaza, ya que se lo persigue por su piel, por su carne y hasta por su grasa.

En Paraguay, el carpincho se encuentra en todo el país, siempre y cuando haya presencia de humedales y cursos de agua. Es una especie característica de los esteros del Ñeembucú, el Pantanal paraguayo y los humedales asociados al río Paraguay y Paraná. Su rango se extiende por todo el centro y norte de Argentina, Uruguay, Bolivia y Brasil, donde también es abundante en el Pantanal y la cuenca amazónica. Es muy común encontrarlo en lugares donde no se los caza, como en lagunas o estanques artificiales en pueblos y ciudades, e inclusive cerca de cascos de estancia donde pueden desarrollarse sin mayores presiones.

La presencia de la capibara es un indicador de la salud de los ecosistemas acuáticos. Su actividad de pastoreo contribuye al mantenimiento de la vegetación y a la dinámica de los humedales, favoreciendo la biodiversidad y la conectividad ecológica. Si voy a un humedal lejos de la influencia humana y no encuentro carpinchos, siempre me llama la atención; puede ser porque es perseguido, pero aun así siempre se ve su presencia, al tener una pisada muy característica que deja una huella inconfundible, o las señales que, como buen roedor, deja en la vegetación.

La información científica de la especie nos dice que, a nivel mundial, la especie no tiene mayores problemas de conservación, básicamente porque tiene amplia distribución y abunda en muchas áreas. Sin embargo, en Paraguay y la región, enfrenta amenazas localizadas que pueden afectar sus poblaciones, como la pérdida y fragmentación de su hábitat, la alteración de su hábitat con la contaminación, entre otros. En Paraguay, el carpincho está protegido por leyes que prohíben la caza y comercialización de los animales silvestres, e inclusive regula la tenencia de los mismos, aunque la implementación y el control son insuficientes en muchas áreas. La especie se encuentra en varias áreas protegidas, y su presencia se puede confirmar en casi todas ellas, donde sus poblaciones se pueden monitorear y conservar.

Carpincho en el agua. Foto: Rebeca Irala.
Carpincho en el agua. Foto: Rebeca Irala.

La conservación del carpincho implica la protección de los humedales y la promoción de prácticas sostenibles en la agricultura y la ganadería, la creación y restauración de corredores ecológicos y la gestión integrada de los recursos hídricos, que son estrategias recomendadas para asegurar la viabilidad de sus poblaciones. Este sea quizás un carismático (ahora) mamífero que nos une a los sudamericanos y es un símbolo de los humedales sudamericanos y muestra de nuestra riqueza natural; su conservación es un desafío compartido que requiere el compromiso de todos los sectores para preservar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que sustentan la vida y el desarrollo sostenible, y espero que todo este boom con los capibaras también despierte nuestra necesidad de conservarlo, de conservar su hábitat y la naturaleza que requiere para sobrevivir.

Gracias a Tatiana Galluppi, Rebeca Irala, Carlos Ortega y José Maria Paredes por sus fotos, y a David Galeano por sus enseñanzas.

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