El presidente de la República, Santiago Peña, dio por terminadas las funciones de Pastor Soria al frente del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), por haber formado parte de un esquema ilegal de supuesto cobro de aranceles. Tras este hecho, el mercado de Abasto se llenó de policías, lo que molestó a los trabajadores del lugar que serían los más afectados por este sistema de cobro irregular.
"A mí me sorprendió porque vivimos en un país donde la Justicia se maneja políticamente y pensé que todo iba a quedar en el oparei (en la nada)", señaló Karen Leguizamón, presidenta de la Asociación con Capacidad Restringida de Importadores y Comerciantes de Papas y Cebollas (Asicopace).
Remarcó que los importadores y comerciantes deben sortear muchas situaciones para poder seguir trabajando. "Nosotros seguimos remando contra todo tipo de corrupción para seguir trabajando. Hoy nos manifestamos en repudio de las autoridades de turno y contra el mismo presidente de la República. Es una mentira que vienen buscando la transparencia", agregó.
El pedido llegaba incluso a G. 10 millones a fin de autorizar el certificado de Acreditación Fitosanitaria de Importación (Afidi) que se requiere para importar los productos frutihortícolas, como tomates, papas y cebollas. Manifestaron que las transferencias incluso se realizaba directamente a las autoridades.
La situación pondría en peligro 2.000 puestos laborales.