El conflicto entre taxistas tradicionales y conductores de plataformas digitales se intensifica en la parada N°52 de la Estación de Ómnibus de Asunción, donde Ricardo Rodríguez, presidente de la Asociación de Taxi de Villa Elisa, ha sido denunciado por subir pasajeros mientras trabaja en la plataforma Bolt.
Según relatan los afectados, los enfrentamientos han escalado hasta casi llegar a los golpes, obligando a la Policía Nacional a intervenir en varias ocasiones para evitar incidentes mayores. Los taxistas tradicionales reclaman que quienes operan con plataformas digitales no respetan los espacios asignados, por los cuales ellos pagan un canon mensual a la Municipalidad, y además no cumplen con requisitos obligatorios, como contar con seguro para pasajeros.
Rodríguez posee su propia parada de taxis en Villa Elisa, ubicada sobre la ruta Acceso Sur y Las Palmas, pero la disputa surge cuando decide operar también mediante aplicaciones digitales en Asunción, ingresando a espacios destinados a los conductores registrados tradicionalmente.
Terminal del Este
No es el primer conflicto de este tipo. En meses anteriores se registraron incidentes similares en la Terminal del Área Central y en paradas cercanas a la Terminal de Ómnibus del Este, donde taxistas denunciaron que conductores de plataformas digitales ocupaban sus espacios, generando tensiones y discusiones verbales que en algunos casos derivaron en amenazas físicas y requerimiento de intervención policial.
Los motivos de la disputa reflejan un choque de regulaciones y competencias: mientras los taxistas tradicionales pagan permisos municipales y cumplen con seguros obligatorios, los conductores de plataformas digitales operan bajo un modelo independiente que aún no está completamente regulado en Paraguay. Esta situación provoca conflictos por espacios, tarifas y reglas de seguridad, afectando la convivencia entre ambos sectores.
Voceros de la Municipalidad indicaron que se estudian medidas para regularizar la operación de plataformas y asegurar el cumplimiento de normas de seguridad y permisos municipales, con el fin de reducir los enfrentamientos y garantizar un servicio seguro para los usuarios.
Por su parte, los taxistas aseguran que estas acciones afectan su trabajo y violan normas vigentes de ocupación de paradas.
El sector transportista advierte que sin claridad normativa y supervisión municipal, los conflictos continuarán aumentando, poniendo en riesgo tanto a trabajadores como a pasajeros. Por ahora, la situación en la parada N°52 sigue siendo tensa, con patrullajes periódicos y reclamos constantes de parte de los taxistas tradicionales.