El fenómeno climático ingresó cerca de las 16:00 con lluvias intensas, descargas eléctricas y vientos que habrían alcanzado velocidades cercanas a los 70 kilómetros por hora. Minutos después del inicio del temporal comenzaron a registrarse cortes del suministro eléctrico que afectaron a gran parte de la ciudad.
El brusco cambio de tiempo también se reflejó en la temperatura, que descendió rápidamente de unos 30 grados a cerca de 22 grados en cuestión de minutos, mientras una densa cortina de lluvia reducía considerablemente la visibilidad en varias zonas.
La fuerza del viento arrancó árboles de raíz y derribó ramas de gran tamaño sobre calles y veredas, complicando momentáneamente el tránsito vehicular y generando preocupación entre vecinos y comerciantes del centro urbano.
Entre los daños reportados también figura el desplome parcial de una muralla en el sector de acceso a la Prefectura Naval de Pilar, además de afectaciones menores en distintos puntos de la ciudad.
Pobladores señalaron que el temporal se presentó de manera repentina y con una intensidad poco habitual, acompañado de una constante actividad eléctrica y ráfagas violentas que sorprendieron a quienes circulaban por la vía pública.
Hasta las últimas horas de la tarde no se reportaban personas heridas, aunque cuadrillas de emergencia y personal de servicios públicos continuaban realizando recorridos para verificar daños y despejar sectores afectados.
El sistema de tormentas también impactó en el distrito de Ayolas, en Misiones, donde las lluvias comenzaron cerca de las 17:30 acompañadas de fuertes vientos y descargas eléctricas. En esa zona también se registraron interrupciones del servicio de energía eléctrica tanto en áreas urbanas como rurales.
En Ayolas, la temperatura cayó abruptamente de 29 a 18 grados tras el avance del frente de tormentas, que marcó el ingreso de un importante cambio climático en varios puntos del sur del país.