La falta de regulación específica para la formación y actuación de guardavidas en Paraguay sigue siendo un tema pendiente en materia de seguridad acuática. Según Fernando Vargas, encargado de la formación de guardavidas en Encarnación, actualmente no existe una ley o reglamentación nacional que establezca normas claras sobre esta profesión.
"En Encarnación nos guiamos por los reglamentos de Brasil y Argentina, adaptándolos al río Paraná", explicó Vargas en una entrevista con la 650 AM. Asimismo, destacó que el órgano que regula las actividades acuáticas en el país es la Armada Nacional, que supervisa las capacitaciones y brinda su visto bueno para garantizar el trabajo en conjunto.
"Ellos son los policías del agua, pero al no haber una entidad que se encargue de formar guardavidas, cubren esa falencia en muchas playas del país", añadió.
Vargas subrayó que ser guardavidas requiere una formación especializada de al menos seis meses, que incluye conocimientos en natación y técnicas de rescate. "Saber nadar no significa saber rescatar. Uno nada para sí mismo, no para salvar a dos o tres personas en una situación de emergencia", comentó.
Además, enfatizó que el entrenamiento no se limita al agua: "Nosotros entrenamos en pileta, pero también en tierra, considerando muchos aspectos que son esenciales para esta labor".
Finalmente, comparó la situación de Paraguay con la de países vecinos como Argentina y Brasil, donde existe un desarrollo más avanzado en cuanto a la formación y regulación de guardavidas: "En Paraguay estamos muy lejos de lo que es Argentina y Brasil".
Los casos de ahogamiento que se registran en cada temporada, resaltan la necesidad de establecer una normativa que regule la actividad y fomente una mayor preparación de los guardavidas en el país, especialmente en ciudades como Encarnación, donde las playas y actividades acuáticas.