Se presentaron los policías denunciados por secuestro, tortura y extorsión en Ciudad del Este
Tras la denuncia de un ciudadano por un supuesto hecho de extorsión y privación de libertad ocurrido en Ciudad del Este, la Policía Nacional informó que los dos agentes por quienes se ha dispuesto la orden de detención preventiva, se han presentado en la Dirección de Investigación Criminal de Ciudad del Este.
Según la denuncia, cuatro efectivos de la comisaría 23 del barrio Las Carmelitas, fueron acusados por rapto, tortura y extorsión. Las víctimas denunciaron haber vivido momentos de terror por ser privados de su libertad, posteriormente obligados a quitarse sus prendas, ser golpeados y extorsionados para abonar una millonaria suma.
Una de las víctimas, de nombre Gustavo Ramón Velázquez, relató que en la noche del sábado acompañó a bordo de un vehículo de la plataforma Bolt a su sobrino menor de 16 años hasta un sector del kilómetro 5 y medio del barrio La Blanca. No obstante, al llegar a su destino, fueron interceptados por dos vehículos que le cerraron el paso.
Velázquez declaró que los desconocidos les obligaron a descender del vehículo en que estaban y fueron alzados a otro rodado. Aseguró que en ese momento ya fue golpeado por los agentes quienes estaban de civil, pero portaban armas de fuego.
"Yo pensé que se trataba de un asalto, es más llegué a decirle al chofer del Bolt a que cerrara todo su auto diciéndole que nos iban a asaltar, pero ahí golpearon el vidrio, y al abrir ya nos obligaron a bajar del auto", indicó durante entrevistas con medios de la zona.
Además dijo luego fueron llevados hasta la comisaría 23 del barrio Las Carmelitas y que en todo el camino al menos él fue golpeado cuando le exigían explicaciones, mientras que otro le indagaba al menor preguntándole dónde tenía la droga. Agregó que los policías primeramente les acusaron de ser distribuidor de sustancias estupefacientes.
Siempre bajo la misma versión del denunciante, en la dependencia policial fueron obligados a desnudarse para posteriormente ser encerrados en una celda oscura. Posteriormente los uniformados le exigieron la suma de G. 10 millones cada uno para ser liberados. Contó que él tenía en su billetera la suma de G. 1.500.000 y tuvo que prestar después 500 reales de su cuñado para pagar a los policías.
Agregó que el papá del menor tuvo que empeñar una moto en G. 500.000 y presar un poco más de dinero para llegar a la suma de G. 3.000.000, suma que aceptaron a cambio de su liberación.
Fueron liberados ya cerca de las 3:00 am, habiendo radicado su denuncia ante la Fiscalía de Ciudad del Este. Llamativamente las otras dos víctimas no presentaron denuncia de lo ocurrido, en tanto Velázquez dijo que él se animó a reportar el grave caso, pues no hizo absolutamente nada fuera de lugar.