El 30 de agosto se recuerda el Día Internacional del Detenido-Desaparecido, fecha para visibilizar a las personas que fueron víctimas de secuestro, desaparición forzada y terrorismo de Estado, así como para denunciar la continuidad de prácticas autoritarias que amenazan las libertades civiles.
El secuestro y la desaparición de personas representan la forma máxima de terror que un gobierno autoritario puede ejercer: tras criminalizar, censurar, amenazar, reprimir, encarcelar, exiliar, torturar y asesinar, el Estado borra de la vida de quienes cuestionan el abuso de poder y denuncian injusticias.
En Paraguay, el Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ), que documentó el saqueo, el terrorismo de Estado y los crímenes de lesa humanidad durante la dictadura de Stroessner, no ha sido tomado con responsabilidad por el Estado. Las recomendaciones incluidas en la investigación siguen sin cumplirse, dejando a casi todas las familias de personas desaparecidas sin respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
El contexto actual evidencia que el peligro del reavivamiento autoritario sigue siendo latente, manifestándose en múltiples áreas:
-Precarización laboral y uso discrecional de fondos jubilatorios por parte del gobierno.
-Continuidad de desalojos a comunidades indígenas y campesinas, incluyendo el cierre de la oficina central del INDI.
-Persecución política a líderes como Luis Alberto Riart, Kattya González y Miguel Prieto.
-Criminalización de espacios culturales alternativos, como La Chispa.
-Impunidad que facilita el tráfico de influencias, el saqueo de recursos públicos y el amedrentamiento a la disidencia política.
Ante esta situación, las libertades corren riesgo de secuestro y desaparición. Por ello, se convoca a un acto en memoria de las víctimas y en defensa de los derechos civiles, que se realizará el 30 de agosto a las 17:30 horas en la Plaza de los Desaparecidos.
La actividad busca denunciar las deudas pendientes del Estado, exigir la búsqueda de las personas desaparecidas durante la dictadura y visibilizar los ejemplos actuales de vulneración de derechos y libertades, promoviendo conciencia ciudadana y resistencia frente a las arbitrariedades.