Decreto

Se activa la carrera por la energía solar y eólica en Paraguay

El presidente Santiago Peña firmó el Decreto N.º 6034 y puso en marcha la reglamentación de la Ley 7599/2025, normativa que establece un nuevo marco para la generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables no convencionales y que apunta a atraer inversiones privadas, ampliar la matriz energética y responder al creciente consumo interno de electricidad.
Paneles solares. Imagen de referencia.

La disposición reglamenta oficialmente el régimen de modernización de generación eléctrica mediante fuentes no hidráulicas, habilitando mecanismos para la autogeneración, cogeneración y generación distribuida en distintos sectores del país. Con esto, usuarios residenciales, comercios e industrias podrán producir su propia energía y eventualmente inyectar excedentes al Sistema Interconectado Nacional.

El acto de firma fue encabezado por el mandatario junto al jefe de Gabinete, Javier Giménez, y el asesor jurídico de la Presidencia, Roberto Ilo Moreno. Desde el Ejecutivo remarcaron que la reglamentación busca convertir la ley en una herramienta operativa concreta para impulsar nuevas inversiones y acompañar el aumento sostenido de la demanda energética.

La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) destacó que la reglamentación permitirá fomentar proyectos vinculados a energía solar, eólica, biomasa, biogás y geotermia, incorporando tecnologías alternativas para fortalecer la seguridad energética y reducir la dependencia exclusiva de las fuentes hidroeléctricas.

Otro de los puntos centrales del nuevo esquema es que la ANDE queda habilitada para realizar licitaciones destinadas a la compra de energía producida por generadores privados para abastecer el mercado interno. Según las disposiciones establecidas, las empresas adjudicadas deberán constituirse como sociedades anónimas en Paraguay y mantener al menos el 51% de participación accionaria en manos del oferente adjudicado.

La reglamentación llega en medio de un escenario marcado por debates sobre el futuro energético del país, el crecimiento acelerado del consumo eléctrico y las advertencias sobre la necesidad de diversificar las fuentes de generación ante la expansión industrial y tecnológica proyectada para los próximos años.

El Gobierno sostiene que la normativa permitirá acelerar inversiones en infraestructura energética y abrir un nuevo mercado para el sector privado, mientras desde distintos sectores técnicos y empresariales consideran que el desafío principal será garantizar reglas claras, estabilidad jurídica y capacidad de transmisión para sostener el nuevo modelo energético.