"En el 98 fue el último caso de sarampión confirmado en nuestro país. Hubo un relajo referente al compromiso de las familias para completar el esquema de vacunación en los niños", comentó el doctor Héctor Castro, titular del Programa Ampliado de Inmunizaciones.
Castro señaló además que hay un porcentaje importante de casos que pueden volverse graves. Sumado a esto, puede dejar innumerables secuelas que pueden ser a largo plazo, afectar funciones neurológicas, a los oídos, ojos, pulmones etc.
"Los síntomas son fiebre, lesiones o ronchas en la piel, tos, rinorrea (le chorrea la nariz) y conjuntivitis, eso ya se tiene en cuenta como un caso sospechoso y se interviene, se toman los análisis, también se evalúa la vacunación de la persona", explicó el médico.