Crisis y endeudamiento en

Salud enfrenta deuda de USD 600 millones y colapso en provisión de medicamentos oncológicos

Con 80 amparos judiciales activos en lo que va de enero y medicamentos de alto costo fuera del listado básico, el Ministerio de Salud acumula una deuda millonaria con farmacéuticas que amenaza con superar su presupuesto anual y evidencia graves problemas de planificación y acceso a tratamientos esenciales.
Al grito de "¡Queremos vivir!", pacientes oncológicos se manifiestan frente al Ministerio de Salud. Foto: Archivo.

El Ministerio de Salud atraviesa una situación crítica marcada por un endeudamiento que asciende a USD 600 millones con diversas farmacéuticas, según confirmó Gustavo Irala, asesor jurídico del ministerio. La deuda se concentra en provisiones de medicamentos de alto costo, especialmente oncológicos y neurológicos, muchos de los cuales no se encuentran en stock ni cuentan con registro sanitario en Paraguay.

"La acumulación de 80 recursos de amparo durante este mes obliga al Ministerio a importar medicamentos que no tiene disponibles. Este mecanismo ya ha desangrado a la institución en USD 130 millones, y de continuar a este ritmo podría superar el presupuesto anual de todo el Ministerio de Salud", explicó Irala en entrevista.

Los casos que derivan en amparos corresponden a enfermedades catastróficas, donde los costos pueden alcanzar cifras millonarias. Irala citó el caso de tres pacientes cuyo tratamiento anual cuesta USD 7 millones, un monto equivalente al gasto de un hospital completo por un año. Muchos de estos fármacos solo se consiguen en Estados Unidos, lo que complica aún más la planificación financiera del ministerio y la disponibilidad de medicamentos esenciales para la población.

Irala señaló que la situación refleja fallas en la planificación y previsión de stock. "El Ministerio debería contar idealmente con todos los medicamentos disponibles para salvar la vida de los paraguayos, pero la realidad es que muchos fármacos de última generación no figuran ni en el listado básico ni en el inventario del país", indicó.

El asesor jurídico enfatizó la dimensión humana de la crisis: "Siempre hay que ponerse en el lugar del paciente o su familiar. Es comprensible que se recurra a la vía judicial cuando se trata de salvar vidas. Pero estos casos exponen la vulnerabilidad del sistema ante medicamentos de alto costo y la falta de estrategias de provisión eficientes".

El escenario también refleja un problema estructural: el sistema de salud pública enfrenta dificultades para absorber los costos derivados de tratamientos avanzados que no están contemplados en su planificación presupuestaria. Según Irala, la deuda no solo proviene de la provisión habitual de medicamentos, sino de compromisos extraordinarios surgidos de amparos judiciales, lo que complica aún más la gestión y limita la capacidad de respuesta del Estado.

Especialistas señalan que sin una reforma en la planificación, registro y disponibilidad de medicamentos, el sistema seguirá acumulando deudas millonarias y exponiendo a los pacientes a largos procesos judiciales para acceder a tratamientos vitales. La situación pone en evidencia la necesidad de mecanismos de compra anticipada, acuerdos con farmacéuticas y un inventario centralizado de fármacos de alto costo, especialmente para enfermedades catastróficas.

Actualmente, según la información brindada por el ministerio, el número de amparos sigue creciendo, y la deuda acumulada con farmacéuticas ya constituye un desafío financiero que amenaza la estabilidad del presupuesto de salud. La presión social y judicial por el acceso a medicamentos críticos coloca al Ministerio en la urgencia de encontrar soluciones que permitan garantizar tratamientos sin comprometer su sostenibilidad económica.