La Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) advirtió sobre una situación de alerta hidrológica en Paraguay ante el crecimiento abrupto del río Bermejo, que ha alcanzado niveles de hasta siete veces por encima de lo habitual. El fenómeno, resultado de lluvias persistentes en la cuenca alta, se traduce en un aumento crítico del caudal y un alto riesgo de sedimentación y taponamiento en la confluencia con el río Paraguay.
Según el ingeniero Benjamín Martínez, jefe de Dragado de la ANNP, el caudal pasó de aproximadamente 800 a 900 metros cúbicos por segundo a cerca de 5.000 metros cúbicos por segundo en un período muy corto, con variaciones de más de tres metros en apenas dos horas. La subida abrupta se asocia a precipitaciones extremas en varias zonas de la cuenca.
El aumento del caudal, acompañado de sedimentos, troncos y ramas, podría generar un taponamiento del cauce aguas abajo de Pilar, afectando seriamente la navegabilidad del río Paraguay. Las autoridades señalan que los trabajos de dragado son urgentes para evitar que la acumulación de sedimentos obstaculice el paso de embarcaciones.
Bajante preocupante del río Paraguay
La situación se agrava por la bajante acelerada del río Paraguay, que presenta niveles inusualmente, Martínez explicó que el río "amaneció con 12 centímetros menos", una profundidad que limita su capacidad de arrastre natural de sedimentos procedentes del Bermejo. En su estado actual, el río Paraguay no podría movilizar eficientemente los materiales sólidos que llegan a su cauce, elevando la posibilidad de obstrucciones y bloqueos prolongados.
Esta combinación de caudales contrarios el rio Bermejo en alza y el rio Paraguay en bajante genera un escenario en el que el primero puede imponer su fuerza sobre el segundo, intensificando la acumulación de sedimentos en puntos críticos de la hidrovía.
Según el ingeniero Martínez, el problema de sedimentación no es nuevo, el año pasado más de 700 embarcaciones permanecieron amarradas por semanas debido a la falta de calado suficiente. Ante este panorama, la ANNP ya moviliza recursos para iniciar trabajos de dragado, una draga se encuentra en proceso de traslado desde Villeta hacia Pilar y se espera que las tareas comiencen este fin de semana. El objetivo es profundizar el canal y permitir el libre tránsito de embarcaciones antes de que el caudal sedimentado bloquee nuevamente el paso.
Martínez indicó que Paraguay dispone de un plazo máximo de 20 días para completar las labores de dragado antes de que los sedimentos hagan inviable la operación del canal.
Frente al escenario, las autoridades de la ANNP recomiendan a los capitanes de navegación fluvial reducir la carga de sus embarcaciones para facilitar el paso por tramos con menor profundidad, minimizando el riesgo de quedar varados por períodos prolongados.