Ante una consulta frecuente tanto de trabajadores como de empleadores, el experto aclaró que en Paraguay no existe base legal para despedir a una persona por supuestos problemas de higiene o mal olor, ya que esta situación no figura entre las causales previstas por la legislación vigente.
Explicó que, a diferencia de otros países donde se contemplan razones de salubridad como justificativo para la desvinculación, en Paraguay el Código Laboral no establece este motivo como causal válida para poner fin a un contrato. En consecuencia, un despido basado únicamente en esa razón podría ser considerado injustificado.
López Arce indicó que este tipo de situaciones debe ser abordado con prudencia dentro del ámbito laboral. En ese sentido, recomendó a las empresas dialogar con el trabajador de manera privada y respetuosa, evitando exposiciones que puedan afectar su dignidad o generar conflictos innecesarios.
Asimismo, advirtió que una mala gestión del caso podría derivar en reclamos laborales o incluso acciones judiciales. Por ello, insistió en que lo más adecuado es aplicar políticas internas de convivencia, acompañadas de orientación y seguimiento, antes que recurrir a medidas disciplinarias extremas.
El especialista concluyó que el respeto mutuo y el trato diplomático son fundamentales para resolver este tipo de inconvenientes en el entorno laboral, así como para promover un buen clima organizacional y relaciones laborales saludables.