Durante una entrevista, la psicóloga clínica Norma Espínola advirtió sobre los riesgos de que los animales ocupen un rol central en la vida de las personas, en detrimento de la interacción humana. "No es sano que un animal ocupe el lugar de un niño o de un bebé. Estamos desplazando la raza humana", afirmó.
Espínola relacionó este fenómeno con el auge de los therians, personas que adoptan identidades animales de manera simbólica o ritual, y lo describió como "una fiebre de 40 grados ante un tumor que se gesta despacio dentro de la sociedad".
La especialista también compartió datos internacionales, como la situación en Japón, donde actualmente hay más mascotas que niños, y destacó que estas tendencias reflejan cambios culturales y económicos que afectan la formación de vínculos humanos.
En Paraguay, según Espínola, ya se intentaron organizar reuniones de therians en ciudades como Asunción, Encarnación y Villarrica, pero fueron prohibidas por las autoridades, principalmente por motivos de seguridad. La psicóloga resaltó que el fenómeno es un indicador de alerta sobre cómo los individuos están reconfigurando sus roles y relaciones en la sociedad moderna.