Proponen declarar a "Patria Querida" como segundo himno nacional del Paraguay
La iniciativa fue impulsada por la diputada Alexandra Zena y sostiene que la emblemática composición forma parte del patrimonio emocional y colectivo del país, debido a la influencia que ha ejercido durante más de un siglo en distintas generaciones de paraguayos.
De acuerdo con los antecedentes incluidos en el proyecto, la obra fue creada en 1923 por el sacerdote francés Marcelino Noutz mientras desarrollaba actividades en el Colegio San José de Asunción. En sus orígenes, la composición llevaba el nombre de "Himno de la Raza" y fue interpretada por primera vez por centenares de estudiantes durante una celebración realizada el 12 de octubre de aquel año.
La propuesta recuerda que la melodía está inspirada en "La Madelon", una conocida marcha militar difundida durante la Primera Guerra Mundial, aunque con el paso del tiempo adquirió una identidad propia y un significado especial dentro de la cultura paraguaya.
Los argumentos que acompañan al proyecto destacan que la canción ganó popularidad en los años previos a la Guerra del Chaco y durante el conflicto bélico, cuando se convirtió en una expresión de patriotismo, fortaleza y esperanza para miles de paraguayos. Décadas después, también fue utilizada como símbolo de resistencia durante el régimen autoritario que gobernó el país entre 1954 y 1989.
La iniciativa aclara que el reconocimiento pretendido no busca reemplazar ni alterar el estatus constitucional del Himno Nacional Paraguayo, que seguirá siendo el único símbolo patrio oficial en esa categoría. Por el contrario, plantea un reconocimiento complementario destinado a resaltar el valor histórico y cultural de una obra que ha acompañado importantes momentos de la vida nacional.
Los proyectistas consideran que "Patria Querida" trascendió su condición de composición musical para transformarse en una manifestación de identidad colectiva. Argumentan que su presencia se mantiene vigente en escuelas, actos cívicos, celebraciones patrias, actividades culturales y eventos deportivos, donde suele ser interpretada como una expresión de pertenencia y orgullo nacional.
Asimismo, destacan que la letra y el significado de la canción promueven valores relacionados con el amor a la patria, la defensa de la soberanía, la unidad nacional, el respeto a la historia y el fortalecimiento de la identidad cultural paraguaya.
El proyecto también propone declarar a la obra como patrimonio musical patriótico de la Nación y expresión representativa de la identidad nacional. Además, prevé que pueda ser interpretada en ceremonias oficiales, actividades educativas, eventos deportivos y actos protocolares, siempre respetando la precedencia establecida para el Himno Nacional Paraguayo.
Otro de los puntos contemplados establece que el Ministerio de Educación y Ciencias incorpore contenidos relacionados con la historia y el significado cultural de la canción dentro de los programas de enseñanza. Paralelamente, la Secretaría Nacional de Cultura sería responsable de preservar los registros oficiales de la obra y promover acciones destinadas a su difusión y conservación.
La propuesta inicia ahora su recorrido parlamentario y será analizada por las comisiones asesoras correspondientes antes de ser sometida a consideración del pleno de la Cámara de Diputados. El debate promete abrir una discusión sobre el valor simbólico de una de las composiciones más arraigadas en la memoria colectiva del país.