Proponen crear un fondo con el 30% de impuestos a la construcción para adquirir terrenos y convertirlos en plazas
Ante el acelerado crecimiento de edificios en altura en Asunción, el concejal Javier Pintos presentó en la Junta Municipal un proyecto de ordenanza que plantea la creación de un fondo municipal destinado exclusivamente a la adquisición de terrenos privados para convertirlos en plazas, parques y áreas verdes.
La propuesta establece que el fondo se financie con el 30% de los impuestos vinculados a la construcción, cuya recaudación alcanzó G. 84.000 millones al cierre de 2024. Según datos oficiales citados en el documento, la Municipalidad percibió G. 43.872 millones en 2022; G. 75.000 millones en 2023; y G. 84.000 millones en 2024 por aprobación de planos e impuestos asociados a la actividad edilicia, lo que evidencia un incremento sostenido.
El edil señala que la capital atravesó en las últimas dos décadas un proceso "sostenido de densificación urbana y crecimiento en altura". Actualmente se registran entre 500 y 600 edificios ya construidos y, solo en 2024, se aprobaron más de 280 nuevos proyectos, muchos de ellos correspondientes a edificaciones en altura, de acuerdo con reportes de la Dirección de Obras Particulares entre 2024 y 2025.
El documento indica que entre el 50% y el 60% de estos edificios se concentran en barrios como Villa Morra, Recoleta, Ykua Satî, Los Laureles, Carmelitas, Santísima Trinidad y barrio Jara, además de la avenida Molas López. Esta concentración —advierte la propuesta— intensifica la presión sobre el arbolado urbano, reduce el suelo permeable y limita la disponibilidad de espacios públicos, lo que altera el equilibrio ambiental y la identidad barrial.
El proyecto contempla que los recursos sean depositados en una cuenta bancaria especial, de uso exclusivo, administrada por el Ejecutivo municipal a través de la Dirección de Hacienda, en coordinación con la Dirección de Planificación Urbana. Además, prohíbe expresamente que el dinero sea destinado a gastos corrientes u otros fines ajenos al objeto de la ordenanza.
La iniciativa también prevé mecanismos de participación vecinal para identificar los terrenos prioritarios y obliga al Ejecutivo a remitir informes semestrales sobre la recaudación, el saldo de la cuenta y los inmuebles adquiridos.
El planteamiento surge en un contexto de creciente preocupación ciudadana. Recientemente, vecinos de Trinidad denunciaron la tala de árboles en un predio ubicado sobre la avenida Madame Lynch, atribuyendo estas intervenciones al avance del negocio inmobiliario y a la supuesta aprobación de documentos irregulares en la Junta Municipal.
Para los impulsores del proyecto, la creación de un fondo específico permitiría mitigar el impacto ambiental del desarrollo inmobiliario y garantizar más y mejores espacios públicos en una ciudad que enfrenta el desafío de crecer sin perder habitabilidad.