En las últimas intervenciones que realizó de forma aparatosa la Policía Nacional, tanto en la Chacarita como en las detenciones de los familiares de Armando Javier Rotela, líder del Clan Rotela, dejó al descubierto que las pandillas están aprovechando la pobreza, la falta de empleo y el estado de vulnerabilidad de los niños y jóvenes, para reclutarlos.

Tal como ocurrió en su momento como las "maras" en El Salvador o los "cárteles" en México, ven a los menores como aliados para sus fechorías, por lo que algunos especialistas o investigadores ya hablan que no encontramos en de estado Emergencia social.

"Es sumamente preocupante y confirma una vez más la terrible descomposición de nuestra sociedad y principalmente del segmento juvenil. Es un momento donde el país todavía tiene una gran población joven, pero que no va a ser eterna esa proporción tan alta de jóvenes, el famoso bono demográfico. Creo que se está desaprovechando por no ocuparse adecuadamente de este segmento", señaló Hugo Pereira, docente e investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

En una entrevista con El Nacional, remarcó que no es una cuestión que solo afecta al segmento de la juventud, sino de todo lo que tienen que ver con las cuestiones sociales donde también entra la educación.
"Es una situación que está estallando y el Estado no se ocupó de esta situación y no está aprovechando esta oportunidad con los jóvenes para que ellos puedan impulsar la economía, el desarrollo. Al no ocuparse en todo este tiempo Estado ahora no tiene otra alternativa que recurrir a la represión", mencionó Pereira.
Remarcó que el país en estos momentos está mostrando su lado más doloroso al ver muchos jóvenes sumergidos en los grupos criminales.
Personas que salen de las cárceles
El investigador en otro momento sostuvo que otro de los problemas de la sociedad tiene que ver con las personas que salen de las cárceles al cumplir su condena, que, en muchos de los casos, están en una etapa sumamente productiva, pero no tienen oportunidades laborales y recaen en las actividades delictivas.
"Tampoco hay un proceso de contención o de acompañamiento para segmento y muchos de ellos terminan recayendo o salen mucho más perfeccionado de las cárceles. Lamentablemente, tenemos un Estado que prefiere pasarle la mano a un genocida como Benjamín Netanyahu (primer ministro de Israel) para figurar en escena internacional, sin embargo, no nos ocupamos a nivel interno donde tenemos una infinidad de problemas", subrayó.
Supuesta generación de empleo
Finalmente, se refirió al constante autobombo que realiza el presidente de la República, Santiago Peña, en lo que respecta a la generación de mano de obras.
"El Gobierno habla de generación de trabajo y yo quiero saber dónde hay trabajo para los jóvenes. Los que vienen del interior a la ciudad, no tienen que hacer porque la propia ciudad está satura y los que pueden viajan al exterior", sentenció Pereira.