El barrio San Francisco de Caaguazú se encuentra en medio de una polémica tras la construcción de un puente de hormigón armado sobre el arroyo Tacurú, ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). La estructura, que debía mejorar la conectividad de la zona, terminó generando reclamos por aparentes fallas de planificación.
Según los pobladores, una de las bocas del puente fue construida completamente desviada del trazado real de la calle y desemboca directamente en un terreno privado. Esta situación dejó atónitos a los vecinos, quienes aseguran que ya habían advertido sobre el alineamiento irregular durante las obras.
El propietario del predio decidió colocar un cerco perimetral alrededor de su terreno, dejando inutilizado el acceso del puente del lado que colinda con su propiedad. La medida reavivó la discusión sobre la correcta ejecución del proyecto y la responsabilidad institucional en la supervisión técnica.
Los vecinos exigen que el MOPC reevalúe la obra y adopte una solución que permita utilizar plenamente el puente, mientras que otros reclaman transparentar cómo se aprobó un diseño que no respeta el trazado de la vía pública. Hasta el momento, no hubo un pronunciamiento oficial sobre posibles reparaciones.