La medida fue tomada tras detectar una serie de irregularidades durante un relevamiento interno realizado de forma encubierta. La intervención apunta a corregir deficiencias tanto en el ámbito administrativo como en la atención médica.
Según datos oficiales, el procedimiento se inició luego de recopilar información sobre el funcionamiento del hospital, considerado uno de los principales centros de referencia del país. El informe preliminar evidenció problemas que afectan directamente la calidad del servicio brindado a los pacientes.
Para encabezar el proceso, el Ministerio designó al médico Carlos Alberto Román como interventor. Su misión será auditar la gestión vigente y aplicar medidas correctivas a corto plazo, abarcando tanto el área médica como la administrativa.
Desde la cartera sanitaria indicaron que el objetivo central de la intervención es transparentar el manejo institucional, optimizar los recursos disponibles y garantizar una mejor atención a los usuarios que acuden desde distintos puntos del país en busca de asistencia especializada.
La decisión se produce en un contexto de reiteradas quejas por parte de pacientes y familiares, quienes denunciaron demoras, falta de insumos y deficiencias en la atención.
El Ministerio de Salud aclaró que el proceso de intervención no implicará la suspensión de los servicios, aunque sí podrían registrarse ajustes internos en la organización y operación del hospital.