Ola de calor: panteón colapsa y provoca una situación insólita en un cementerio
Un inusual episodio llamó la atención de vecinos y del encargado del cementerio de Juan León Mallorquín, en Alto Paraná, donde un panteón levantado recientemente generó un "feroz problema" debido al intenso calor y la humedad que caracterizan las últimas semanas de verano en Paraguay, según relataron testigos y trabajadores del camposanto.
El encargado del lugar, con 16 años de experiencia, relató que desde el domingo último comenzó a percibirse un olor fuerte y desagradable emanando del panteón, acompañado de inquietantes sonidos de insectos. La situación llamó la atención por lo inusual del fenómeno y por la intensidad de los olores, perceptibles a varios metros de distancia dentro del cementerio.
Según las primeras apreciaciones, además de posibles fallas en la construcción del panteón y en la calidad del cajón, el calor extremo actuó como acelerador del proceso de descomposición, transformando el interior de la tumba en un ambiente similar a un "horno", lo que amplificó los gases liberados por los restos y el mal sellado de la estructura.
El calor y la humedad pueden intensificar procesos naturales de descomposición, especialmente cuando el tratamiento y sellado de los cuerpos en panteones no cumplen estándares adecuados, generando problemas de salubridad y malestar entre los visitantes del camposanto.
El encargado y las familias afectadas están coordinando arreglos con los responsables de la construcción para remediar las deficiencias, mientras que en el ambiente se espera que este tipo de incidentes incentive una mayor atención a la calidad de los materiales y técnicas empleadas en servicios funerarios, especialmente en temporadas de calor intenso como la que atraviesa el país.