Obra millonaria, planificación cero: advierten que autopista colapsará Gran Asunción
El Gobierno Nacional anunció esta semana un ambicioso proyecto de infraestructura vial que promete transformar el ingreso y la salida de Gran Asunción. La propuesta incluye la construcción de una autopista urbana elevada de casi cuatro kilómetros desde Luque, además de dos corredores viales que conectarán con las autopistas Ñu Guasu y Silvio Pettirossi. Según el Ministerio de Obras Públicas, la obra beneficiará diariamente a más de 1,3 millones de personas y se integrará al futuro tren de cercanías.
Advertencias desde la academia: impactos negativos superan beneficios
A pesar del entusiasmo oficial, diversos expertos cuestionan la viabilidad del proyecto. Fernando Maidana, máster en Planificación y Políticas Urbanas, recordó una reciente investigación del arquitecto Sánchez (2025), de la Universidad Nacional de Asunción, sobre el impacto del viaducto del Jardín Botánico. El estudio reveló que este tipo de infraestructuras genera más perjuicios que beneficios, con efectos negativos en los ámbitos biológico, social y urbano.
La matriz de evaluación incluida en la investigación muestra un total de 90 afectaciones, de las cuales 81 son negativas. Los impactos más críticos se relacionan con la calidad del aire, el agua, la flora, la fauna y la movilidad urbana. El informe califica el impacto total como "Negativo Crítico", con un agregado de -1914 puntos, lo que indica una desconexión alarmante entre la planificación y la ejecución del proyecto.
Críticas a la falta de coherencia con el tren de cercanías
El ingeniero civil y concejal de Asunción, Pablo Callizo, sumó su voz a las críticas. Aseguró que el trazado de la autopista elevada —en paralelo al proyecto del tren de cercanías— es "una contradicción como política de Estado". "No tiene sentido fomentar el uso del tren mientras se construye una vía rápida para vehículos particulares justo al lado", sostuvo.
Además, Callizo advirtió sobre el riesgo de colapso urbano si no se acompaña el proyecto con una planificación territorial seria. "Todo ese tramo se va a urbanizar y los corredores terminarán saturados por la cantidad de gente que se va a instalar en las zonas adyacentes", explicó.
Preocupaciones por la transparencia del proceso y posible conflicto de intereses
El concejal también denunció la falta de licitación pública para una obra que costaría alrededor de 200 millones de dólares. "No hay análisis de precios ni se llamó a concurso. Si se hiciera una licitación abierta, quizás se podrían optimizar los costos y la propuesta", señaló. Agregó que existen dudas sobre un posible conflicto de intereses que vincularía al senador Pettengill con el proyecto.
Una solución que podría empeorar el problema
Pese a las afirmaciones oficiales sobre sostenibilidad e integración con otros sistemas de transporte, los expertos coinciden en que el proyecto actual prioriza el vehículo particular sobre alternativas de transporte público. También alertan sobre la posible pérdida de espacios verdes, el aumento de la contaminación y el debilitamiento del sistema ferroviario como alternativa estructural a largo plazo.
Una gran obra, pero muchas dudas
La megaobra vial anunciada por el Gobierno se enfrenta a un creciente escrutinio técnico, ciudadano y político. Las observaciones apuntan a la falta de planificación integral, transparencia en el financiamiento y coherencia con la política de movilidad sostenible. La discusión pública apenas comienza, pero ya es claro que un proyecto de esta magnitud no puede avanzar sin el debido análisis, participación ciudadana y control institucional.
