Se trata del primer sistema de ingreso y egreso rápido a Gran Asunción, que contempla la construcción de una autopista urbana elevada de casi cuatro kilómetros, así como nuevos corredores viales estratégicos.
La obra, impulsada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, beneficiará a más de un millón trescientas mil personas que diariamente se trasladan hacia Asunción. La autopista elevada tendrá dos calzadas y cuatro carriles, y estará diseñada para integrarse al futuro tren de cercanías, respetando la dinámica urbana de la ciudad de Luque.
El proyecto también contempla la creación de dos corredores viales clave. Uno de ellos inicia en el kilómetro 41 de la Ruta PY-02, mejorando la accesibilidad desde Ypacaraí, Patiño, Areguá y Luque. El segundo parte del kilómetro 43 de la misma ruta, optimizando el ingreso desde San Bernardino. Ambos corredores convergerán para enlazar con las autopistas Ñu Guasu y Silvio Pettirossi, fortaleciendo la conectividad del área metropolitana.
El presidente de la República, Santiago Peña, destacó el impacto transformador que tendrá esta obra en la región. "Esto va a tener un impacto en una zona del departamento Central que va a tener un futuro tremendo desde Ypacaraí, pasando por Patiño, Areguá se va a convertir en un barrio de la capital", afirmó.
Además del viaducto principal, el corredor por San Bernardino incluirá la ampliación de carriles, carriles de giro a la izquierda y vías de incorporación directa, con especial atención al enlace con Nueva Colombia. Según las autoridades, se trata de una infraestructura sostenible, diseñada no solo para resolver los desafíos actuales de movilidad, sino también para anticiparse al crecimiento urbano y poblacional de los próximos años.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo apuesta a mejorar significativamente la calidad de vida de los ciudadanos, reduciendo los tiempos de traslado y aumentando la seguridad vial. "Porque moverse mejor también es vivir mejor", enfatizó el mensaje institucional del proyecto.