El nuevo penal de mujeres en Emboscada, considerado uno de los proyectos carcelarios más importantes de los últimos años, abrirá sus puertas sin aire acondicionado en sus instalaciones. El establecimiento, diseñado para albergar a más de 1.200 reclusas, dispondrá únicamente de ventiladores ubicados en los pasillos, pero no dentro de las celdas.
Las autoridades del Ministerio de Justicia confirmaron que los acondicionadores de aire recién serán instalados en 2026, debido a cuestiones presupuestarias. Mientras tanto, las internas deberán soportar las altas temperaturas características del verano paraguayo, especialmente en los meses de diciembre a marzo.
El viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel, admitió que la falta de climatización representa un desafío. "El calor va a ser un inconveniente", señaló, aunque aseguró que se priorizaron otras áreas del complejo, como la seguridad, la infraestructura sanitaria y los espacios de reinserción laboral y educativa.
El complejo penitenciario de Emboscada busca sustituir al saturado Buen Pastor de Asunción, ofreciendo mejores condiciones edilicias y programas de rehabilitación. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos ya advirtieron sobre los riesgos para la salud y el bienestar de las internas ante las altas temperaturas.

