Luego de cenar madre e hijo se acostaron a dormir y cerca de la medianoche la madre se percató que su hijo ya no respiraba y lo llevó al hospital regional de Encarnación. Los médicos del nosocomio observaron que el pequeño expulsaba un líquido blanco por la nariz y la boca.
La madre relató a los agentes policiales de la comisaria 4° de Encarnación, que pidió ayuda. Bomberos Voluntarios de Cambyretá trasladaron al menor hasta el citado centro asistencial donde fue asistido.
La Dra. Rossana Burgos, médica de guardia de la Urgencia del hospital, mencionó que el niño ya no presentaba pulso, no respiraba y tenía el cuerpo frío. Se procedió a reanimarlo, pero sin éxito y durante el procedimiento, se percataron que expulsaba un líquido blanco por la nariz y la boca.
Se dio aviso a la asistente fiscal Sandra Mosqueda y la Dra. Clyde Núñez, quien realizó la inspección del cuerpo del pequeño donde encontró contenido gástrico en la cavidad bucal y fosas nasales, no se constató lesiones traumáticas en el cuerpo, determinando como causa probable de muerte asfixia por broncoaspiración, con muerte aproximada de dos horas.