Un niño de 2 años fue mordido por una serpiente yarará en la comunidad indígena Cerro Akangué, del distrito de Bella Vista Norte, en el departamento de Amambay, informaron fuentes locales.
El incidente ocurrió mientras el menor jugaba con sus hermanos cuando, según relató su padre, intentó patear al ofidio y fue atacado.
Inmediatamente tras la mordedura, familiares llevaron al niño al Centro de Salud de Bella Vista Norte, pero debido a la gravedad potencial del envenenamiento, los médicos decidieron derivarlo de urgencia al Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, donde permanece estable y bajo observación especializada.
Las mordeduras de yarará, reptiles venenosos comunes en zonas rurales de Sudamérica, constituyen una emergencia médica que requiere atención inmediata para minimizar efectos graves en la salud, especialmente en niños pequeños, según expertos en salud pública y toxicología.
La comunidad de Cerro Akangué se mantiene expectante por la evolución del menor. Las autoridades sanitarias recuerdan a la población la importancia de mantener la calma, evitar manipular serpientes y acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier sospecha de mordedura para recibir tratamiento oportuno.
Este caso se suma a otros incidentes de ofidismo reportados en la región, lo que subraya la necesidad de reforzar medidas de prevención y educación comunitaria acerca del riesgo que representan estos animales en zonas rurales.
Las autoridades sanitarias locales aún no han emitido un comunicado oficial con detalles adicionales sobre el estado clínico del niño más allá de que se encuentra estable en el centro asistencial.