El abogado Enrique Villalba fue convocado por la familia del novio de María Fernanda Benítez, para ejercer la defensa del adolescente involucrado en el caso; sin embargo, este no aceptó y comentó la experiencia que vivió en la que sería ahora la casa del horror, en Coronel Oviedo.
"Los padres ya sabían lo que había pasado, por eso me convocaron (...) Si sabía lo que me iban a decir, no me iba a constituir. Soy padre de familia y tengo una responsabilidad social. No puedo aniquilar mi profesión por unos pesos más, además por la sangre de una inocente", indicó el abogado en contacto con la 1080.
Dijo en otro momento que el joven involucrado estaba muy tranquilo y que "los padres sabían lo que había pasado". Comentó que no pudo ejercer la asistencia legal porque "le superó la situación".
También manifestó que instó al joven involucrado en la muerte a que se presente ante la policía.
El caso
El lunes pasado, María Fernanda salió de su casa, ubicada en el barrio Conavi, y no regresó. Sus padres denunciaron su desaparición y el sábado su cuerpo fue hallado totalmente calcinado en un patio baldío ubicado frente a la vivienda de su novio del colegio, quien se entregó a la Policía.
Entre el martes y el jueves se recabaron datos que apuntaban hacia un supuesto caso de aborto provocado de la adolescente, donde surgió como cómplice del hecho el novio.

