El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) expresó su preocupación por las condiciones en que el Ministerio de Justicia llevó a cabo el traslado masivo de personas privadas de libertad (PPL) desde la Penitenciaría Regional de Ciudad del Este hasta la nueva penitenciaría de Minga Guazú.
Según el organismo, en el operativo se registraron patrones de despersonalización, deshumanización y tratos que podrían considerarse inhumanos y degradantes.
Si bien el MNP reconoce la necesidad de descomprimir las cárceles y reducir el hacinamiento —medidas que ha recomendado de manera constante— y valora la separación de internos procesados y condenados, enfatiza que estos procesos deben respetar las garantías constitucionales y los derechos humanos de las PPL.
Entre las condiciones que debieron cumplirse, el MNP menciona un traslado gradual, en grupos pequeños, con información clara y oportuna, y un trato digno en todas las etapas.
Reclamos y recomendaciones
El organismo insta a las autoridades a:
Garantizar los derechos de las PPL trasladadas y un trato humano que respete su singularidad.
Realizar inspecciones médicas tanto en el punto de salida como en el de llegada, para prevenir malos tratos o tortura.
Informar con claridad a los familiares sobre la situación de los internos y las nuevas reglas de convivencia.
Restituir de forma inmediata las visitas familiares y el derecho a la defensa.
Publicar el listado de personas trasladadas para garantizar el acceso a la información de allegados y defensores.
El MNP anunció que permanecerá en estado de alerta y recordó que dispone de un teléfono de turno (0961 501 790) para recibir consultas o denuncias vinculadas con la situación.