El país despide al 2024 con sus luces y sus sombras, y en ese contexto, uno de los aspectos que cada año se mira expectante es el educativo, que impacta directamente al futuro y presente. Desde El Nacional, conversamos con el ministro de Educación y Ciencias (MEC), Luis Ramírez, quien compartió en una entrevista su visión para la educación paraguaya en el 2025, con énfasis en cambios significativos en infraestructura, formación docente y proyectos emblemáticos como Hambre Cero y Escuelas Abiertas.
Bibliotecas en las aulas y materiales permanentes
El ministro destacó que, para el próximo año, las bibliotecas estarán presentes en las aulas de manera sistemática. “El año que viene vamos a complementar con las bibliotecas en el aula, que ya están licitadas. Eso ya va a empezar a entregarse al inicio del año escolar”, señaló.
Asimismo, anunció una transformación en la dotación de materiales, asegurando que: “No solamente habrá kits para alumnos, sino que las aulas estarán equipadas con lápices, colores y marcadores, de manera que los chicos no tengan que llevar y traer esos materiales diariamente. Los colegios van a ofrecerlos”.
Ramírez mencionó que esta implementación será gradual y enfatizó que estos cambios buscan reducir la carga logística para los estudiantes, creando ambientes educativos más equipados y funcionales.
Formación docente y calidad educativa
El ministro afirmó que, tras las evaluaciones realizadas, el sistema contará con los mejores maestros. “El examen docente permitió identificar las áreas a reforzar. En el 2025 vamos a tener un sistema educativo con maestros bien preparados”, expresó.
Hambre Cero: garantizar la alimentación escolar
El titular de la cartera educativa destacó el proyecto Hambre Cero, que busca garantizar la alimentación de los estudiantes. “Para el próximo año, más de 900.000 niños se alimentarán todos los días durante los 180 días de clase. Este es un compromiso firme del gobierno”, aseguró.
Enseñanza del guaraní: más práctica y cultural
La preservación del idioma guaraní es otra prioridad para el MEC y en ese sentido Ramírez mencionó avances en este ámbito con un enfoque más cotidiano y cultural. “Estamos trabajando en un modelo que permita a los chicos disfrutar del idioma. Queremos que aprendan desde la conversación y no desde la escritura inmediata. Por ejemplo, escriben poesías en español y luego las traducen al guaraní. Esto les permite gestionar sus vivencias desde el idioma”, explicó.
Además, el proyecto Escuelas Abiertas refuerza las tradiciones culturales y lingüísticas. “Todos los sábados hay eventos culturales donde trabajamos valores, principios y el idioma guaraní. Cantamos, bailamos y promovemos un espacio real de convivencia y preservación cultural”, subrayó.
Infraestructura educativa: hacia la equidad
En cuanto a infraestructura, el ministro destacó el trabajo conjunto con el MOPC para diseñar espacios educativos modernos y funcionales. “Estamos sacando un manual de intervención de las escuelas públicas y privadas para establecer cómo debe ser una escuela. No solo se trata de aulas; también debe haber bibliotecas, teatros y espacios deportivos. Queremos que la infraestructura pública sea de la más alta calidad”, puntualizó.
Ramírez señaló que el objetivo a largo plazo es disminuir las brechas entre la educación pública y privada. “Estamos poniendo a los mejores maestros, trayendo programas de calidad, capacitando y mejorando la infraestructura. Ya hay casos de escuelas públicas con mejores condiciones que algunas privadas, lo que atrae a estudiantes de estas últimas. Queremos que las familias vean la escuela pública como una opción de calidad”, afirmó.
Hacia una educación pública de calidad
Con proyectos ambiciosos y un enfoque integral, Ramírez confía en que la educación pública paraguaya estará a la altura de los desafíos. “La aspiración es que todos tengan acceso a una escuela pública de calidad. Ese es el proyecto de la educación paraguaya”, concluyó.