El Ministerio de Trabajo convocó este mediodía a una mesa tripartita con gremios del transporte y representantes del Viceministerio de Transporte, con el objetivo de evitar la huelga general de choferes anunciada para el 3 y 4 de septiembre.
La paralización fue resuelta por la Federación de Trabajadores del Transporte (Fetrat), vinculada a la Central Nacional de Trabajadores (CNT), y la Federación Unitaria de Trabajadores del Transporte (FUTT), afiliada a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Ambos sindicatos sostienen que no fueron incluidos en la elaboración del proyecto de reforma del transporte público.
El viceministro de Trabajo, César Segovia, señaló que la convocatoria busca generar un espacio de diálogo y acercar posiciones para evitar un paro que afectaría a miles de usuarios. "Ellos presentaron una nota informando la decisión de un congreso de dos federaciones de convocar a huelga. Nosotros llamamos a esta mesa de conciliación como lo establece la ley, convocando también al Viceministerio de Transporte", indicó.
Segovia aclaró que existe un debate sobre la validez legal de la convocatoria, ya que la medida de fuerza fue decidida en un congreso sindical y no en una asamblea general, como suele exigirse. Aun así, remarcó que el diálogo sigue siendo la vía principal para superar el conflicto.
El viceministro también recordó que en Paraguay existen ocho centrales obreras, por lo que no siempre hay consenso sobre quién representa la mayoría de los choferes. "La CNT es una federación bastante fuerte y la CUT también viene tomando protagonismo", afirmó.
Finalmente, el Ministerio de Trabajo insistió en que la negociación será clave, considerando que el proyecto de reforma ya se encuentra en el Congreso, fuera del ámbito exclusivo del Ejecutivo.