La víctima, identificada como M. M. R. D., había sido reportada como desaparecida horas antes, lo que motivó una búsqueda por parte de familiares y vecinos que terminó con el trágico descubrimiento de su cuerpo en un pastizal cercano a su vivienda.
El cadáver fue encontrado en condiciones que alertaron a las autoridades: la menor estaba completamente desnuda, en posición boca abajo, con las manos bajo el pecho. Cerca de ella se hallaron su blusa gris con rayas blancas y un pantalón vaquero azul, este último con uno de sus extremos atado al cuello de la niña y el otro amarrado a una planta de chirca, un detalle que llamó poderosamente la atención de los investigadores.
Personal policial, encabezado por el suboficial mayor Michel Paiva, aseguró la escena y dio aviso a las autoridades competentes. Agentes de Criminalística, de la División de Investigación de Hechos Punibles y representantes del Ministerio Público, liderados por el asistente fiscal Santiago Acosta, se hicieron presentes para recabar evidencias y realizar los procedimientos correspondientes, incluida la autopsia que determinará la causa exacta de la muerte.
El crimen ha conmocionado a la comunidad de Isla Saka, donde la víctima residía junto a su madre, Griselda Noemí Dávalos Duarte, a escasos 200 metros del lugar donde fue encontrada.