En la Semana del Agua, cuyo Día Mundial se recuerda mañana, 22 de marzo, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), junto al Ministerio de Economía y Finanzas, lanzó el Plan Nacional de Adaptación de los Recursos Hídricos del Paraguay. Financiado por el Fondo Verde para el Clima e implementado por la FAO, el proyecto busca fortalecer la gestión del agua con un enfoque sostenible y preparar al país para enfrentar los desafíos del cambio climático.
La iniciativa convoca a organismos estatales, sector privado y sociedad civil, promoviendo la participación y la coordinación para definir prioridades, optimizar recursos y orientar inversiones estratégicas. Así, Paraguay avanza hacia una gestión hídrica moderna, planificada por cuencas, que protege ecosistemas, asegura el acceso al agua y respalda el desarrollo productivo y social.
En un contexto de sequías, inundaciones y eventos extremos cada vez más frecuentes, este plan refleja el compromiso del país con políticas públicas que integran sostenibilidad, resiliencia y crecimiento.
Cada 22 de marzo
El 22 de marzo de 1993 fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Día Mundial del Agua. El propósito de la conmemoración es hacer un llamado a tomar conciencia acerca de la crisis mundial del agua y saneamiento.
El acceso al vital líquido es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida. Toda persona tiene derecho a disponer de agua suficiente, segura, aceptable, accesible y asequible para el consumo, el saneamiento, la preparación de alimentos y la higiene personal y doméstica.
En 2015, el mundo se comprometió con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 como parte de la Agenda 2030: la promesa de que todos tendrían agua y saneamiento gestionados de forma segura para 2030.
La creación de un día internacional dedicado al agua fue recomendada durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992, en Río de Janeiro.
Nuestro país tiene el mayor potencial hídrico en la región, con disponibilidad de agua per cápita anual, con una cifra de 67.000 m3 por habitante. Esta cifra es posible debido a que se cuenta con aguas subterráneas, superficiales y atmosféricas, pero la distribución de estos tipos de agua no es homogénea en todo el país.
En lo que se refiere a aguas superficiales, Paraguay posee una red hidrográfica significativa dentro de la gran cuenca del río de la Plata. Si bien la disponibilidad de los recursos hídricos superficiales es grande, la distribución espacial no es equilibrada.