Los signos de alerta que pueden ayudar a detectar una leucemia de forma temprana
La leucemia es un tipo de cáncer que afecta a la sangre y a la médula ósea, alterando la producción normal de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Como consecuencia, los pacientes pueden presentar anemia, infecciones recurrentes y sangrados, síntomas que muchas veces son atribuidos a otras afecciones y terminan retrasando la consulta médica.
Según explicó el hematólogo clínico Manuel Ovando, existen diferentes tipos de leucemia que se distinguen por las células afectadas y la velocidad con la que progresa la enfermedad. Entre las más frecuentes se encuentran la Leucemia Mieloide Aguda (LMA), una enfermedad de evolución rápida que afecta principalmente a adultos, y la Leucemia Linfocítica Crónica (LLC), que se desarrolla a partir de los linfocitos y suele presentar una progresión más lenta. Del total de pacientes registrados en el IPS, 15,4 % padecen LLC y 8,1 % padecen LMA.
Señales de alerta
Más allá de las diferencias entre ambos tipos, las leucemias suelen compartir síntomas relacionados con la alteración de la sangre y del sistema inmunológico. Entre las principales señales de alerta se encuentran la aparición de moretones sin causa aparente, pequeños puntos rojos en la piel, sangrado de encías, fiebre persistente, infecciones frecuentes, cansancio excesivo, dolor de cabeza, mareos y debilidad general. En el caso específico de la LLC, también el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos.
"Si una persona presenta fiebre, sangrados o síntomas de anemia como dolor de cabeza, decaimiento y mareos, es importante consultar. Muchas veces se piensa que se trata solamente de una anemia, pero también puede ser una manifestación de leucemia", señaló Ovando.
El especialista explicó que la enfermedad puede provocar anemia al disminuir la producción de glóbulos rojos, mientras que la reducción de plaquetas favorece los sangrados. Al mismo tiempo, la alteración de los glóbulos blancos compromete las defensas naturales del organismo, aumentando el riesgo de infecciones.
Uno de los desafíos en torno a la enfermedad es que no existe una causa claramente identificable. "Lo que encontramos son mutaciones o alteraciones en el ADN de determinadas células, pero no siempre es posible establecer qué provocó esos cambios", indicó el hematólogo.
Por esta razón, no existe una forma comprobada de prevenir la leucemia. Sin embargo, mantener hábitos saludables como realizar actividad física regularmente, seguir una alimentación equilibrada y descansar adecuadamente contribuye a reducir otras enfermedades que podrían afectar el estado general de salud de las personas.
Diagnóstico temprano
El diagnóstico temprano continúa siendo una de las herramientas más importantes para mejorar el pronóstico. Un análisis de sangre puede detectar alteraciones que orienten a la realización de estudios específicos y permitan confirmar la enfermedad.
En los últimos años, el abordaje terapéutico de las leucemias ha experimentado avances significativos. Si bien la quimioterapia continúa siendo una herramienta fundamental, actualmente existen tratamientos dirigidos que actúan sobre alteraciones específicas presentes en las células cancerosas.
"Antes disponíamos principalmente de quimioterapias muy agresivas. Hoy contamos con tratamientos dirigidos que permiten atacar alteraciones específicas de las células cancerosas y ampliar las opciones terapéuticas para ciertos pacientes", concluyó.
La identificación temprana de los síntomas y la consulta médica oportuna siguen siendo factores fundamentales para acceder a un diagnóstico preciso y a las alternativas terapéuticas disponibles para cada paciente, sin embargo, uno de los principales desafíos de salud pública en Paraguay continúa siendo el acceso oportuno a los tratamientos innovadores. Si bien en los últimos años la ciencia ha desarrollado terapias cada vez más precisas para determinados tipos de leucemia, los pacientes aún enfrentan obstáculos administrativos y de disponibilidad que pueden retrasar el inicio de tratamientos que resultan clave para mejorar su pronóstico y calidad de vida.