Las hermosas playas que dejaba al descubierto un lecho de arena blanca en medio del caudaloso río Paraná, conocido como "Las Dunas de San Cosme y Damián", desde esta semana solo queda como una hermosa historia paisajística para el país, debido a que finalmente se constató esta semana que los últimos pedazos de arena ya quedaron cubiertos por las aguas.
En su momento, fueron un potencial y atractivo turístico inigualable, donde cientos de personas se congregaban para ir a conocer, sin embargo, la fuerza de la naturaleza y la erosión inevitable de la zona hicieron que desaparezca paulatinamente.
Si bien existieron proyectos para intentar su conservación, el Gobierno no realizó ningún esfuerzo para intentar salvarlas. No obstante, algunos sectores insisten en que pese a que ya solo forma parte de la historia, aún se podría realizar un dragado para reincorporar la arena y luego, colocar piedras que sirvan de base para evitar la erosión.
Este fenónemo natural apareció luego de las obras del embalse de la Entidad Binacional Yacyreta, al comienzo tenía una extensión de 4 hectáreas, quedando paulatinamente bajo agua.