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Justicia, en fallo inédito, absuelve a madre que mató a su hija en un trágico error

Después de más de una década de investigación, la Justicia resolvió cerrar una causa que conmocionó a Capiatá y sentó un precedente inédito en el país. Se trata del caso de una mujer que, en medio del miedo y la confusión, disparó dentro de su vivienda creyendo que se enfrentaba a un delincuente, sin saber que la persona que ingresaba a la habitación era su propia hija.

El hecho ocurrió en octubre de 2014, en una casa del barrio Retiro. La mujer vivía sola tras quedar viuda y, debido a reiterados robos sufridos en su domicilio, dormía con temor constante. Su hija, una joven universitaria de 19 años y bombera voluntaria, solía quedarse con ella por las noches para acompañarla y brindarle seguridad.

Aquella noche, la joven había decidido no acudir a su guardia para preparar un examen y se encontraba en la vivienda. Cerca de las 23:00, la madre escuchó ruidos provenientes de la cocina. Convencida de que se trataba de un intruso y creyendo que su hija dormía en la cama, se armó con un revólver y se ocultó detrás de la puerta de su habitación. Cuando alguien ingresó al cuarto, efectuó un disparo. El grito que escuchó a continuación fue el de su hija llamándola por "mamá".

Al encender la luz, la mujer comprendió la magnitud de lo ocurrido. La joven fue auxiliada de inmediato y trasladada al Hospital General de San Lorenzo, donde finalmente se confirmó su fallecimiento a causa de un shock hipovolémico provocado por el disparo.

La causa fue investigada durante once años por el Ministerio Público. Durante ese tiempo, se realizaron pericias, evaluaciones psicológicas y reconstrucciones del hecho. La Fiscalía concluyó que no existían antecedentes de violencia familiar, que la mujer no tenía antecedentes penales y que el arma utilizada estaba registrada legalmente. También se descartó cualquier intención de daño hacia la hija.

En el marco de la investigación, la propia madre decidió declarar pese a la recomendación de sus abogados. Según el fiscal interviniente, expresó frases que reflejaban su estado emocional tras la tragedia, asegurando sentirse "muerta en vida" y pidiendo únicamente poder despedirse de su hija.

Finalmente, en noviembre de 2025, un juez penal de garantías de Capiatá resolvió desestimar la causa al considerar que el hecho encuadraba dentro de lo que el Código Penal define como "error de prohibición inevitable". La resolución sostuvo que la mujer actuó bajo una percepción completamente errónea de la realidad, convencida de que se defendía de un delincuente y de que su hija no estaba en peligro.

De acuerdo con la Fiscalía, se trata de la primera vez que la Justicia paraguaya aplica de manera concreta esta figura jurídica para cerrar una causa penal. El fallo consideró que, si bien existió una muerte violenta, no correspondía reproche penal debido al contexto de miedo extremo, la inseguridad previa y la imposibilidad real de que la mujer advirtiera el error en el momento del disparo.

Con la desestimación, el expediente quedó definitivamente cerrado y la mujer no fue imputada ni sometida a juicio. El caso, además de su impacto humano, quedó marcado como un antecedente excepcional dentro de la jurisprudencia nacional.