NacionalesReencuentro familiar y reflexión

Jueves Santo, tradición con sabor y devoción

Este Jueves Santo, el país entero se sumerge en una jornada cargada de espiritualidad, historia y costumbres que han sido transmitidas por generaciones en el marco de la Última Cena de Jesucristo.

17 Abril de 2025
17 Abril de 2025
El tradicional Chipa Apo.
El tradicional Chipa Apo. Gentileza.

No se trata solo de un día de recogimiento religioso, sino también de una fecha profundamente marcada por la cultura gastronómica, que tiene como protagonista indiscutible al chipa apo, la tradicional preparación de chipas en los hogares paraguayos. Esta actividad, más que una receta, es un verdadero ritual familiar que une a niños, jóvenes y adultos alrededor del tatakua (horno de barro), mientras la comunidad vive la solemnidad de los días santos.

Chipa apo: tradición viva en los hogares paraguayos

El chipa apo, que en guaraní significa literalmente "hacer chipa", es una de las costumbres más arraigadas de la Semana Santa en Paraguay. En la víspera del Viernes Santo, y especialmente durante la mañana del Jueves Santo, las familias se reúnen para preparar grandes cantidades de chipas que se compartirán en el tradicional almuerzo de ese día o se conservarán para los días de ayuno. La chipa, elaborada con almidón de mandioca, queso Paraguay, huevos, anís y manteca de cerdo, es mucho más que un alimento: es símbolo de hospitalidad, herencia y encuentro.

El tatakua, horno de barro tradicional, se convierte en el centro de atención de cada casa, y es común ver a vecinos y parientes acercarse para colaborar en la cocción o simplemente para compartir un momento de conversación, mate o cocido mientras esperan que se termine de dorar la tanda de chipas. Este Jueves Santo, como cada año, miles de familias repiten este acto íntimo y poderoso que mantiene viva una parte esencial del ser paraguayo.

Karu guasu: la Última Cena al mediodía

Otra expresión gastronómica destacada del Jueves Santo es el karu guasu, o "gran comida", que se realiza al mediodía. Esta tradición, profundamente simbólica, conmemora la Última Cena de Jesús con sus discípulos, y se organiza antes del inicio del ayuno del Viernes Santo. Las mesas se llenan de platos típicos: sopa paraguaya, chipa, mandioca, ryguasu ka'ê (gallina casera cocida o al horno), so'o ka'ê (carne), ype ka'ê (pato), entre otros. Cada alimento tiene su significado y su historia, y muchas veces provienen de las recetas heredadas de las abuelas.

Los Estacioneros: fe cantada por las calles

Una de las expresiones más conmovedoras del Jueves Santo en Paraguay es la presencia de los estacioneros o pasioneros, grupos de devotos que recorren las calles cantando versos religiosos que relatan la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Estas canciones, entonadas con solemnidad y devoción, se interpretan en cada estación del Vía Crucis. Localidades como Tañarandy (San Ignacio), Ñemby, Areguá, Luque y Tobatí son especialmente conocidas por mantener viva esta tradición, que es Patrimonio Cultural Inmaterial del país.

Los estacioneros no solo cantan: visten ropas típicas, portan cruces, velas y se convierten en portavoces de la fe popular. Esta actividad convoca a toda la comunidad, que los acompaña en silencio, orando o simplemente admirando la fuerza de la tradición oral religiosa.

Visita a las Siete Iglesias: peregrinación de fe y reflexión

Otra de las prácticas populares que tiene lugar este Jueves Santo es la visita a las siete iglesias, una forma de peregrinación urbana que recuerda los pasos de Jesús antes de su crucifixión. En ciudades como Asunción, Encarnación, Villarrica o Pilar, cientos de personas recorren templos históricos, ya sea a pie, en automóvil o incluso en bicicleta.

En la capital, por ejemplo, se puede seguir un recorrido que incluye la Catedral Metropolitana, la Iglesia de la Encarnación, el Oratorio del Panteón Nacional de los Héroes, y otras parroquias del microcentro. Esta tradición, además de su componente espiritual, se ha convertido en una oportunidad para el turismo religioso y la apreciación del patrimonio arquitectónico e histórico del país.

Vía Crucis y procesiones: reviviendo la Pasión

El Jueves Santo también es escenario de numerosos Vía Crucis vivientes y procesiones en todo el país. En algunos barrios de Asunción como Sajonia y Loma San Jerónimo, así como en ciudades del interior, se representan las últimas horas de Cristo con actores, trajes de época y escenografías impactantes.

En el Parque Carlos Antonio López, por ejemplo, se desarrolla un Vía Crucis organizado por la Parroquia San Antonio de Padua, mientras que otras comunidades preparan procesiones con imágenes del Señor de la Columna o la Virgen Dolorosa. Estas representaciones permiten a los fieles revivir de manera cercana el dolor y la esperanza de la Semana Santa.

Un día de identidad nacional

Este Jueves Santo en Paraguay, la nación se detiene para honrar una fecha que trasciende lo religioso. Las campanas de las iglesias, el olor a chipa recién salida del tatakua, los cantos de los estacioneros y el silencio de la procesión nocturna forman parte de una misma esencia: la de un país que, a través de sus tradiciones, reafirma su identidad, su fe y su memoria colectiva.

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