La previsional confirmó que los nuevos equipos serán adquiridos mediante una reingeniería financiera con fondos propios, mientras avanzan los trabajos de reparación de los angiógrafos actualmente fuera de funcionamiento. El anuncio se da luego de semanas de crisis en el Hospital Central del IPS, donde la inoperatividad de estos equipos generó preocupación entre asegurados y profesionales médicos, especialmente en áreas vinculadas a cardiología y procedimientos de urgencia.
Los angiógrafos son equipos fundamentales para la realización de estudios e intervenciones cardiovasculares mínimamente invasivas, como cateterismos y diagnósticos de obstrucciones arteriales. Su indisponibilidad había obligado al IPS a recurrir a convenios de contingencia con el Hospital de Clínicas y otros servicios externos para garantizar la atención de pacientes críticos. Desde la administración encabezada por el doctor Isaías Fretes señalaron que la reparación de los equipos averiados demandará una inversión cercana a G. 1.000 millones mientras se concreta el proceso licitatorio para los nuevos dispositivos.
La situación tomó mayor relevancia tras auditorías internas y observaciones de la Superintendencia de Salud, que investigan presuntas fallas de gestión relacionadas con el mantenimiento de equipos biomédicos. El caso se agravó luego de que se revelara que uno de los asegurados falleció sin poder acceder a un procedimiento cardiovascular debido a que los angiógrafos estaban fuera de servicio. Las investigaciones también apuntan a retrasos en contratos de mantenimiento y a problemas estructurales en la planificación de compras y reposición tecnológica dentro de la previsional.
El IPS atraviesa actualmente una de las etapas más críticas de su sistema hospitalario, marcada por denuncias sobre falta de medicamentos, deterioro de infraestructura y equipos obsoletos. En ese contexto, la compra de nuevos angiógrafos aparece como una medida urgente para recuperar capacidad operativa en áreas de alta complejidad médica y reducir la dependencia de servicios tercerizados.
Especialistas advierten que la reposición tardía de equipos críticos suele generar costos mucho mayores, tanto económicos como humanos, debido a retrasos de diagnósticos, derivaciones externas y riesgos en la atención de pacientes cardiovasculares, una de las principales causas de mortalidad en Paraguay.