La iniciativa propone que los municipios desarrollen de manera progresiva servicios veterinarios públicos destinados al cuidado, tratamiento y control poblacional de perros y gatos, en coordinación con instituciones nacionales vinculadas a salud y protección animal.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación del Fondo Nacional de Apoyo a la Salud Animal Comunitaria (FONASAC), mecanismo que será destinado a financiar infraestructura, equipamientos, funcionamiento y sostenibilidad de las futuras clínicas veterinarias municipales.
La propuesta también apunta a enfrentar problemas relacionados con el abandono de animales y la proliferación descontrolada de poblaciones callejeras, además de reducir riesgos sanitarios asociados a enfermedades transmisibles entre animales y seres humanos.
El proyecto establece que la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal y las municipalidades serán responsables de la aplicación de la normativa, actuando de manera conjunta dentro de sus respectivas competencias.
Asimismo, el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal deberán brindar apoyo técnico para la implementación y supervisión de las acciones contempladas en la futura ley.
En la fundamentación del proyecto, la legisladora advierte que actualmente existe una insuficiente capacidad estatal para abordar el control sanitario y poblacional de animales domésticos, situación que, según sostiene, genera consecuencias negativas tanto para la convivencia ciudadana como para la salud pública.
La propuesta toma como base la Ley de Bienestar y Protección Animal y la Ley Orgánica Municipal, argumentando que los gobiernos locales ya poseen atribuciones vinculadas a salubridad e higiene, por lo que la prestación de servicios veterinarios públicos se encuadraría dentro de esas responsabilidades.
El proyecto será remitido ahora a las comisiones asesoras correspondientes para su análisis antes de un eventual tratamiento en la Cámara de Diputados.