Al menos medio centenar de bomberos voluntarios trabajan de manera coordinada para controlar las llamas, que avanzaron con fuerza debido a las condiciones del terreno y la presencia de material altamente combustible.
De acuerdo con los primeros reportes, el foco ígneo se habría iniciado a partir de la quema irregular de residuos en un área utilizada como vertedero clandestino. El fuego se propagó con rapidez, obligando a redoblar esfuerzos para evitar que alcance los pastizales cercanos y se extienda hacia zonas más amplias y sensibles.
Ante la dificultad para acceder a algunos sectores del basural, los equipos de emergencia recurrieron al apoyo de maquinaria pesada. Un tractor fue utilizado para abrir cortafuegos y frenar el avance de las llamas, una tarea clave para proteger el entorno natural y evitar daños mayores en un área frecuentada por vecinos y visitantes.
La situación mantuvo en alerta a las autoridades locales y a los habitantes de la zona, mientras continuaban las labores para sofocar completamente el incendio y prevenir posibles rebrotes. El episodio vuelve a poner en el centro del debate la problemática de los basurales a cielo abierto y los riesgos ambientales y de seguridad que representan en puntos estratégicos de la ciudad, como la Costanera Sur y su entorno inmediato al cerro Lambaré.