Cámara Baja

Impulsan plan nacional para prevenir inundaciones con nuevos sistemas de drenaje urbano

La Cámara de Diputados analizará un proyecto de ley que busca crear un programa nacional orientado a la prevención de inundaciones en zonas vulnerables mediante la aplicación de sistemas urbanos de drenaje sostenible y nuevas exigencias para obras públicas y urbanizaciones.
Familias son asistidas en zona de inundaciones. Foto: Gentileza.

La propuesta será estudiada por la Comisión de Control y Seguimiento de Inversión de Empréstitos, Donaciones y Emisión de Bonos, encabezada por el diputado Rodrigo Blanco, quien destacó la necesidad de avanzar hacia políticas de infraestructura resiliente frente a los crecientes problemas de inundaciones y raudales que afectan a distintas ciudades del país.

El proyecto plantea la creación del Programa de Prevención para Inundaciones en Zonas de Riesgo, incorporando mecanismos ambientales y soluciones urbanísticas destinadas a controlar el exceso de agua pluvial, reducir el impacto de los raudales y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias climáticas.

Entre las herramientas contempladas figuran zanjas de infiltración, techos verdes, jardines de lluvia, estanques de tormenta y corredores naturales, sistemas diseñados para absorber, canalizar y regular el agua de lluvia dentro de áreas urbanas.

La iniciativa también prevé la creación de direcciones departamentales de prevención dentro de las gobernaciones, con el objetivo de elaborar registros históricos de emergencias, recopilar datos y fortalecer la planificación ante desastres naturales.

Otro de los puntos centrales establece que toda obra pública o proyecto de urbanización superior a 1.000 metros cuadrados deberá incorporar obligatoriamente sistemas SUDS, conforme a criterios técnicos que serán definidos en un Manual Técnico Nacional elaborado y aprobado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.

El texto además incorpora parámetros para identificar zonas de riesgo, incluyendo estudios topográficos, informes meteorológicos certificados y la identificación de corredores naturales de agua. También propone medidas de preservación ambiental y exige que en áreas urbanas vulnerables exista al menos un 15% de espacios verdes.

Según los impulsores de la propuesta, el objetivo es avanzar hacia un modelo urbano más sostenible y preparado para enfrentar eventos climáticos extremos, reduciendo tanto el impacto económico como los riesgos para la población.