Este domingo, 12 de mayo, se conmemora el Día Internacional de la Enfermería, como profesionales que forman parte de un pilar fundamental en los diferentes niveles de atención a los pacientes, mediante el cuidado de las personas en todas las etapas de su vida, entregando sus conocimientos y su pasión profesional en cada servicio brindado a la ciudadanía.
El Día Internacional de la Enfermería se celebra en homenaje al nacimiento de Florence Nightingale, enfermera, escritora y estadística británica, conocida como la madre de la enfermería moderna, quien dedicó su vida a asistir a pacientes y creó algunas de las prácticas y técnicas que se utilizan hasta hoy.
En ese contexto, desde el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social recordaron a todo el personal de salud que ejerce esta noble profesión, con la gran responsabilidad de cuidar y velar por la salud de los pacientes.
La enfermería es una labor a través de la cual se pone en manos de los profesionales la atención a personas con diversas dolencias, enfermedades y con necesidad de cuidados especiales. Este noble trabajo necesita de personas realmente comprometidas y amantes de su vocación, ya que requiere de ciertas características humanas y filantrópicas que les permita realizar un servicio de calidad autónomo y colaborativo.
Si bien las funciones fundamentales de la enfermería se pueden encuadrar en: promover la salud, prevenir la enfermedad, restaurar la salud y aliviar el sufrimiento; su importancia no se puede enmarcar en la simpleza de esos enunciados, ya que su cercanía con los pacientes los hace el principal nexo entre la ciudadanía y los servicios de salud.
Los recursos humanos para la salud son esenciales para que los sistemas y servicios de salud respondan a las necesidades de la población. Una fuerza de trabajo bien formada, capacitada y distribuida equitativamente es fundamental para crear sistemas resistentes, satisfacer las necesidades de la población y prepararse mejor ante futuras amenazas y pandemias.
A nivel nacional, toda la historia del Paraguay está marcada por la presencia de esta fuerza viva de labor sanitaria, que supo ganarse su espacio de crecimiento profesional y desarrollo dentro del marco social, sabiendo realzar su labor en los grandes hitos de nuestra historia.