El hantavirus es una enfermedad viral zoonótica transmitida principalmente por roedores silvestres infectados. El contagio ocurre, en la mayoría de los casos, cuando una persona inhala partículas contaminadas con orina, saliva o heces de ratones, especialmente en lugares cerrados, con poca ventilación o acumulación de polvo. Al respecto, el Dr. Robert Núñez expuso a través de su cuenta de red social, sobre este mal.
La enfermedad puede provocar el denominado síndrome pulmonar por hantavirus, un cuadro grave que afecta principalmente el sistema respiratorio y que puede derivar en complicaciones severas.
¿Puede transmitirse entre personas?
Las autoridades sanitarias señalan que no todos los hantavirus tienen el mismo comportamiento. La mayoría de las variantes conocidas solo se transmite de animales a humanos.
Sin embargo, existe una cepa llamada virus Andes, detectada principalmente en Argentina y Chile, que sí ha demostrado capacidad de transmisión entre personas en situaciones de contacto estrecho y prolongado.
A raíz de un caso investigado recientemente en un crucero, donde varias personas comenzaron a presentar síntomas en poco tiempo, crecieron las alertas internacionales debido a las condiciones de convivencia, ventilación limitada y contacto cercano entre pasajeros.
Pese a ello, la Organización Mundial de la Salud considera actualmente bajo el riesgo global de expansión. El organismo sostiene que la transmisión entre personas es limitada y que existen medidas efectivas para controlar los brotes, como el aislamiento de casos, el seguimiento de contactos y la atención médica temprana.
Situación epidemiológica en Paraguay
En Paraguay existe vigilancia epidemiológica activa debido a que el hantavirus ya registra circulación comprobada en el país, principalmente en la Región Occidental o Chaco.
Datos oficiales indican que entre 2020 y 2025 se confirmaron 110 casos de hantavirus en territorio nacional. El 73 % se concentró en el departamento de Boquerón, mientras que también se reportaron casos en Presidente Hayes, Alto Paraguay y algunos episodios aislados en Concepción e Itapúa.
El grupo más afectado corresponde a hombres jóvenes de entre 20 y 39 años, vinculados generalmente a trabajos rurales, agrícolas, ganaderos o actividades en ambientes silvestres.
La letalidad acumulada en el país alcanza el 14 %.
En lo que va de 2026 ya fueron confirmados tres casos: dos en Boquerón y uno en Presidente Hayes.
Las autoridades sanitarias aclararon además que la variante Andes, capaz de transmitirse entre personas, no está presente en Paraguay.
Cómo se transmite
El principal reservorio identificado en Paraguay es el roedor conocido como Callomys laucha. Los animales eliminan el virus a través de sangre, orina y materia fecal.
El contagio suele producirse por inhalación de aerosoles contaminados, aunque también puede darse mediante heridas en la piel, contacto con mucosas o mordeduras de roedores.
Entre las actividades consideradas de riesgo figuran:
- Trabajos rurales y agrícolas.
- Construcción.
- Camping y turismo de aventura.
- Pesca y caza.
- Limpieza de depósitos o lugares cerrados sin ventilación.
Síntomas y tratamiento
El período de incubación puede variar entre cuatro días y seis semanas.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Fiebre repentina.
- Dolor de cabeza.
- Dolores musculares.
- Debilidad intensa.
- Vómitos y diarrea.
- Dificultad respiratoria en casos graves.
Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico contra el hantavirus. El manejo médico consiste en cuidados de soporte y, en cuadros severos, internación en terapia intensiva.
Prevención: la principal herramienta
Especialistas insisten en que la prevención sigue siendo fundamental para reducir riesgos y evitar contagios.
Entre las principales recomendaciones figuran:
- Ventilar ambientes cerrados antes de limpiarlos.
- No barrer en seco zonas con presencia de excrementos de roedores.
- Utilizar agua con lavandina o desinfectantes.
- Mantener alimentos bien almacenados.
- Evitar acumulación de objetos y basura.
- Tapar agujeros o posibles entradas de ratones.
- Usar tapabocas y guantes en áreas de riesgo.
También advierten sobre la importancia de supervisar a niños y adolescentes, quienes pueden estar más expuestos al contacto con superficies contaminadas.
Aunque el hantavirus no presenta actualmente características para convertirse en una pandemia global similar al COVID-19, las autoridades sanitarias remarcan que la vigilancia epidemiológica, la información correcta y las medidas de higiene continúan siendo claves para prevenir nuevos casos.
