Silvia Salinas, madre de la víctima, denuncia una presunta negligencia médica en el Instituto de Previsión Social (IPS) después de la intervención odontológica realizada a Antonella, una niña con múltiples patologías, quien falleció tras permanecer 30 días en terapia intensiva.
Según relató la mujer la menor fue sometida a una extracción dental el 14 de octubre, un día después de su ingreso para una "maratón odontológica". Indicó que la niña entró al quirófano en buen estado, comunicándose y reactiva, pero salió sedada y con signos de dificultad respiratoria que no fueron atendidos de inmediato.
Salinas explicó que, al llegar a la sala común del cuarto piso, notaron que la niña roncaba de manera inusual y no despertaba, a diferencia de los otros pacientes operados en la misma jornada. Minutos después, dejó de respirar, lo que llevó a los padres a alertar al personal. La madre afirma que la respuesta médica fue tardía y que no se dispuso una terapia intermedia, pese a que la niña tenía espina bífida, hidrocefalia, convulsiones y escoliosis.
La paciente sufrió un paro cardiorrespiratorio y fue trasladada a terapia, donde permaneció un mes sin recuperar la conciencia. Durante la internación, la familia asegura que tampoco recibió reportes claros sobre las complicaciones, entre ellas un cuadro de neumonía.
Días después, una fisioterapeuta contratada por los padres encontró dos algodones taponados en la nariz de la niña. Según la enfermería, se habrían colocado por un sangrado, pero la familia sostiene que correspondían a varios días de antigüedad y que podrían haberse olvidado en el quirófano.
Aunque la evolución posterior mostró leves reacciones al estímulo, un estudio de resonancia indicó un daño severo. Salinas denuncia falta de información, ausencia de acompañamiento institucional y múltiples fallas desde la cirugía hasta la atención durante la internación.
La familia exige respuestas y una investigación formal para esclarecer las causas que llevaron al fallecimiento de Antonella.