El Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna) inició operativos interinstitucionales de control en locales nocturnos, tras la denuncia de convocatorias a fiestas conocidas como "pijama parties" dirigidas a menores de edad, incluso desde los 12 años, donde se habría vendido alcohol y se habrían expuesto a situaciones de alto riesgo.
La viceministra Verónica Argüello explicó que estas acciones buscan proteger a niños y adolescentes no solo del consumo de bebidas alcohólicas, sino también de contextos mucho más graves, como posibles situaciones de trata, abuso o explotación sexual.
"La familia es el primer anillo de protección, y debe asumir la responsabilidad de velar por quienes aún no tienen plena conciencia del peligro", sostuvo Arguello. Agregó que, cuando fallan la familia y la sociedad, el Estado debe intervenir para garantizar los derechos de la niñez.
Según indicó la autoridad, el consumo de alcohol en menores puede afectar seriamente su salud física, interfiriendo en el desarrollo cerebral, provocando daños hepáticos y aumentando el riesgo de adicción, lesiones accidentales y trastornos gastrointestinales. A nivel emocional, puede derivar en depresión, ansiedad, baja autoestima y trastornos del estado de ánimo.
Además, la exposición a ambientes inseguros puede facilitar comportamientos peligrosos como el consumo de otras drogas, relaciones sexuales sin protección y mayor vulnerabilidad a abusos.
Arguello también fue clara al señalar que los padres podrían enfrentar consecuencias legales por negligencia en el ejercicio de la patria potestad si se comprueba que expusieron deliberadamente a sus hijos a estos espacios de riesgo.
"No podemos normalizar la presencia de niños de 12 años en eventos nocturnos sin supervisión adulta", advirtió. En ese sentido, instó a la ciudadanía a reportar cualquier situación de riesgo al sistema Fono Ayuda, marcando el 147.
La viceministra subrayó que cada caso se evalúa de manera individual, y si se identifican indicios de explotación o trata, se dará intervención a las unidades especializadas. Las sanciones podrían alcanzar tanto a los propietarios de los locales como a los adultos responsables de los menores involucrados.
Fuente: Judiciales.net