Así lo determinó la especialista María del Pilar Fresco, quien encabezó el procedimiento junto al Juzgado.
En el informe se consigna que el evaluado mostró un aspecto acorde, actitud colaboradora y un lenguaje en ritmo y tono conservados. Estuvo orientado en persona, espacio y tiempo, con afecto eutímico y pensamiento de curso normal. La psiquiatra forense destacó que no se evidenciaron ideas delirantes ni alteraciones en la percepción, y que el examinado respondió de forma correcta a todas las preguntas.
Asimismo, la memoria fue considerada aparentemente sin alteración y no se detectaron cuadros depresivos ni características psicóticas vinculadas a lesiones por traumatismo. La conclusión del dictamen señala que "no se encuentran suficientes datos para configurar un diagnóstico de un trastorno mental en el momento de la evaluación".
