¿El gobierno de Peña mantiene a planilleros también en el exterior del país?
Según la denuncia realizada por la periodista Francisca Pereira, los intentos de contacto con la sede diplomática resultan infructuosos: llamadas telefónicas que no son atendidas, gestiones que quedan sin respuesta y una ausencia total de acompañamiento ante consultas básicas.
La situación genera aún más indignación cuando, de acuerdo con datos oficiales, en la embajada figuran al menos nueve funcionarios asignados. Para los denunciantes, resulta inexplicable que con esa dotación no exista una mínima capacidad de respuesta a las necesidades de la comunidad paraguaya en el exterior, especialmente en un país donde muchos connacionales enfrentan trámites migratorios, laborales o situaciones de urgencia que requieren respaldo consular.
Estas quejas no aparecen en el vacío. Se inscriben en un contexto interno marcado por reiteradas denuncias de nepotismo, planillerismo y clientelismo dentro del aparato estatal durante la administración de Santiago Peña. Casos de funcionarios que cobran sin cumplir funciones, designaciones por vínculos políticos o familiares y estructuras públicas sobredimensionadas forman parte de un debate que se ha vuelto recurrente en la agenda nacional.
Por eso, aunque la denuncia sobre la embajada en Londres genera sorpresa, tampoco resulta del todo inesperada. La percepción instalada es que las prácticas cuestionadas en el ámbito local podrían estar replicándose también fuera del país, incluso en dependencias del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde el profesionalismo y la presencia efectiva deberían ser la norma.